
Ruge el corazón y sientes en tu alma una alegría momentánea cuando oyes un sincero "Te quiero" en tus oídos o cuando alguien a quien quieres demasiado te sonríe de esa manera tan especial, haciéndote sentir el centro del Universo, al mismo tiempo que desaparece todo lo que tienes a tu alrededor. También caes hechizada con esos detalles que te llenan por completo o esos momentos en la literatura o en el cine en los que desearías ser ella, o él... desearías estar en ese instante, en esa historia, y poder sentir de la misma manera ese momento. No estoy enamorada, o quizá sí, quizá sigo después de todo lo pasado, enamorada de él, de la única persona a la que he querido de esa forma, aunque también, de quien me trató como nunca merecí, una vez tras otra. Quizá sigo enamorada de él, de sus ojos, sus besos, sus sonrisas... y de cuan especial me hace sentir a cada hora, siempre. Pero este no es el tema, porque lo que realmente sé, lo que realmente expreso en estas palabras, tan ínfimas, tan carentes de sentido, que se pierden tal cual las escribo en un tiempo que no cesa en avanzar, es sencillamente que estoy enamorada del amor. De el sentimiento puro en sí, de esas mariposas, de esos sueños perfumados de pasiones e idilios que soñamos día tras día, esperando que se cumplan. Estoy enamorada de los besos, de las carícias, los momentos, los susurros, las palabras... enamorada del amor, de la concepción pura del mismo, que es personal y quizá infantil o idealizada, pero que me hace sonreír.
¿Y qué es la vida? Un frenesí, ¿no?
Pues el mío lo quiero vivir enamorada de ese amor.. de mi propio: AMOR.
Idealista, enamorada, agradecida... quizás: especial.
¿Y qué es la vida? Un frenesí, ¿no?
Pues el mío lo quiero vivir enamorada de ese amor.. de mi propio: AMOR.
Idealista, enamorada, agradecida... quizás: especial.