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jueves, 9 de febrero de 2012

Sex Academy

La verdad es que este programa está bastante bien; aparecen diferentes parejas y ninguna tiene una vida sexual perfecta, así que aprenden poco a poco. Me ha matado, por ejemplo, el tipo de chica "a la antigua" que le da vergüenza y se siente culpable al sentir placer. Así que lleva con su pareja ya unos años y aún NO HA TENIDO NINGÚN ORGASMO. Lo peor: su novio es guapísimo, guapísimo, guapísimo, guapísimo! Es una pareja super absurda, no lo entiendo, no quiere hacer nada, no se esfuerza, no se preocupa de su pareja, no se cuida... ay dios! Pero así las cosas no van a ningún lado por Dios!!
¿Cómo no se va a enfadar tu novio si llevas fingiendo orgasmos desde que os conocéis? Yo no me enfadaría, es que vamos, le liaba una de tres pares de narices. No sé, si por suerte o por desgracia, los hombres no pueden fingir... porque sino, vaya problema. Yo de verdad, ALUCINO. O sea, me puedes explicar como dejas a tu novio SIEMPRE a medias y le sueltas, tan tranquila, "pues te la tocas tú solo y llegas" ¿Hola? No entiendo nada.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Hazme tuya

No me hagas esto, otra vez no, por favor. ¡Juré que nunca más! ¡Díos mío no! ¿Qué le pasa a mi cuerpo, por qué no me hace caso? ¿Qué pasa aquí? Dios... no des un paso más, no te acerques más, ¡apiádate de mí y déjame ir! No me mires así, no, esa mirada no... no hables, no por favor, no hables, esa voz me pierde, esos labios, ese susurro... ya no oigo nada, sé que ya no tiene marcha atrás, otra vez tu voz hipnótica llamándome en susurros, otra vez esos ojos clavados en mi piel, otra vez en esa sonrisa... estoy perdida, lo sé, ya no hay nada qué hacer. Cada vez estás más cerca, cada vez más cerca... ya caí, ya he vuelto a tropezar otra vez contigo, ¿por qué me haces esto? Déjame marchar... ni siquiera puedo decir que no quiero, porque mentiría, claro que quiero, mi cuerpo te añora, mi piel reclama tu piel, mis labios ansían los tuyos... te deseo, ambos lo sabemos, pero esto no nos conviene, esto no está bien. Me voy a perder de nuevo como vuelvas a besarme así, ¡oh dios no! Tu boca ya ha vuelto a desquiciarme, otro beso como este podrá conmigo, ¡ni siquiera las piernas me responden ahora! No puedo pensar, ya no puedo pensar, sólo siento sus manos en mi piel y tus labios en mi cuello, y ese susurro y... sí, claro que sí, hazme tuya.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Tu olor

Hacía bastantes días que no le veía, hacía muchos días y desde lejos ya sabía que era él. Yo misma me he dicho tranquilízate, no pasa nada, sólo párate y saluda, normal, es él, el de siempre, hay confianza. Pero mi corazón latía demasiado rápido y no sabía que cara poner, me sentía idiota, entonces al darme cuenta de que iba con mi madre él ha saludado, pero no se ha parado y yo me sentía gilipollas, quería decirle ¡Hola! ¿Qué tal? No era suficiente decir adiós, y entonces... ese maldito olor otra vez, ¡otra vez ese aroma indescriptible que ha erizado toda mi piel! ¡Cómo puede oler tan asquerosamente bien! ¡Sentía como todo mi cuerpo reaccionaba a ese olor! Y mi corazón gritaba gírate y bésale, no importa lo que pase, no dejes que se vaya... pero mi cabeza sabía que ésa no era más que otra absurdidad, que no era el momento ni el lugar, aunque eso mi cuerpo ha tardado unos minutos en entenderlo.

Te deseo... ambos lo sabemos.

lunes, 31 de enero de 2011

Fantasías sexuales de los hombres

Y ahora... les toca a ellos.

1. Ser dominado.

Aunque a la mayoría les gusta mucho el papel dominante en la relación, es verdad que todos sueñan de vez en cuando con que su pareja los despierte un día en plan "femme fatale". Ellos sólo tienen que estirarse y disfrutar, pero a la vez no pueden tocar, ni hacer, y a veces ni hablar. Esa situación de dominación les pone, tener a una mujer sin tapujos y totalmente desinhibida en su cama les excita sobremanera. ¿Te apuntas?

2. Sexo con una desconocida.

Al igual que nosotras, el sexo con una desconocida es fugaz y sin ataduras. Muchas veces viene relacionado con lugares públicos o situaciones en que son seducidos por la camarera, la chica del metro o la que viene caminando hacia nosotros y se muerde los labios y se gira al pasar por nuestro lado.

3. Hacer un trío.

Todo un clásico. 2 chicas para él sólo, dispuestas a hacer y conceder sus más oscuros deseos. Para algunos mejor si hay rollo lésbico, para otros no. ¿Qué mas decir? Son simples.

4. Ver a su pareja con otro hombre.

Esta no acabo de entenderla. Yo me moriría si viera a mi pareja con otra mujer, mucho menos lo consentiría. Igualmente no todos los hombres son así, pero si se excitan mirando, pensando... quizá la mitad de los que fantasean con situaciones así, no las llevarían a cabo, otros en cambio sí. El ver cómo actúa su mujer con otro hombre, como la posee otro... los excita sobremanera.

5. Ver a otra pareja manteniendo sexo.

Esta es típica. El hecho de mirar sin ser visto y ver lo que sucede, escuchar lo que se dicen, los gritos, los espamos, los gestos... a veces mucho más increíble si las personas a las que se espía son conocidas, y mucho más si uno de los dos se ha percatado de que miras y aún así sigue.

6. Eyacular sobre la cara de una chica.

Típica. Un día que me de la vena, le voy a preguntar a algunos de mis amigos por qué les pone tanto. Es muy peli porno, eso es verdad, pero yo creo que ahí hay algo más. Muy ligada con el hecho de que les excite que nos traguemos el semen, no sé, eso va a gustos. Todo depende cada uno y del momento. Eso sí, NUNCA DIGAS NUNCA.

7. Sexo anal

Sí, todos sabemos que a muchos les pone el culito de la novia o la chica, pero no es eso a lo que se refiere este término. Muchos hombres saben que su punto más erótico está en la zona anal y aunque no son demasiado abiertos a hablar del tema puesto que asocian esta práctica con la homosexualidad, la mayoría desearía probar que se siente antes de morir, si bien es la zona más receptiva de su cuerpo.

8. Orgía

Todos con todos. Es una fantasía morbosa, el hecho de estar practicando sexo con quien sea mientras otros también lo practican, y todos podéis miraros los unos a los otros. Es unir el sexo en público, con su faceta de voyeur, con tener a más de una persona en tu cama.

9. Obligado a practicar sexo

A veces se hacen los remolones contigo. No les apetece, están cansados, están enfadados... que los ates y los obligues a hacerlo les pone muchísimo. Es quizá el hecho de que en lugar de asentir a la primera a su contestación tomes las riendas y actúes, o quizá también que insistas como ellos hacen. Una chica que no tiene apetito sexual, que no pide y no actúa no tiene demasiado interés, al igual que a nosotras tampoco nos gustan los chicos que no toman la iniciativa. Sí, nos gusta hacerles sufrir diciéndoles que no, pero en verdad nos encanta que insistan porque nos hace sentir deseadas.

10. Sexo en un lugar público

Y la más tipica de todas: hacerlo en algún lugar fuera de la casa y el coche. Puedes elegir: un lavabo público, una pared de un callejón solitario, un parque, un banco, un cajero automático... ¿dónde prefieres? Cualquier lugar va bien. :)

P.D. De estos si me da la vena, igual también escribo algo.. (K)

domingo, 30 de enero de 2011

Fantasías sexuales de las mujeres

Navegando, he encontrado una web que es bastante completa. Tiene ideas y artículos sobre aquellos temas que más nos afectan en el periodo de adolescencia y juventud. Puedes encontrar lo que quieras sobre salud, moda, belleza y sexo. Bastante bien, sí... pero como las cabras tiran para el monte, yo tiro para mi mejor tema: el sexo.

Fisgoneando un poco, he encontrado un par de artículos que creo que vale la pena destacar:

LAS 10 FANTASÍAS MÁS REPETIDAS DE LAS MUJERES

Nº 1: Dominación: Ella dominando a un hombre.

Sí, ciertamente todas deseamos llevar las riendas alguna vez durante una relación sexual, sea o no con nuestra pareja. El hecho de elegir qué, cómo y cuándo nos pone, nos excita. Ser nosotras las que decidamos, las que hablemos, las que tengamos el control. Este tipo de fantasía suele referirse a dos hechos totalmente contrarios.

Por una parte tenemos la fantasía con el hombre dominante, un hombre alto, fuerte... el típico hombre que llevaría las riendas en una relación de cama. Éste es atado o inmovilizado de alguna manera, ya de que por sí no es alguien que se deje dominar. En esta fantasía el pretenderá desatarse y hacernos mil cosas, mientras nosotras sentadas sobre él llevamos el ritmo, le mordemos o nos masturbamos mirándole a los ojos, haciéndole desearnos, más y más, enseñando esa faceta pícara y excitante que normalmente no mostramos. Es como atar a la fiera que hay en él para poder sacar también la nuestra, una manera de hacerse desear.

La otra fantasía posible es aquella en que el hombre al que dominamos es un virgen más joven que nosotros o un chico tímido o poco experimentado. Al no llevar él el control por miedo o vergüenza, nuestra faceta más sexual sale a la luz. El sexo no tiene porque ser agresivo o fiero, pero sí será un sexo en el que la mujer domine totalmente la situación. Jugaremos con su excitación, diremos cosas candentes en su oído, desabotonaremos lentamente nuestra blusa, quitaremos con maestría su pantalón... casi siempre estos sueños pasan por hacer un sexo oral maestro en el que el chico pierda el sentido. Lo que normalmente no ocurre, es una visión realista de los hechos por parte de la que fantasea. En caso de que esto sucediera, él seguramente se correría en poco tiempo y los nervios le pasarían una mala pasada. En nuestras fantasías, el será todo un fiera y aguantará tanto o más que nosotras. :)

Nº2: Dominación: Ella dominada por un hombre.

Esta es básica. La agresividad y la fuerza en este tipo de fantasías dependen de cada uno, pero lo fundamental es el control que ejerce el hombre sobre nosotras. También hay dos grupos diferenciados básicos en esta fantasía.

Por un lado tenemos la fantasía en la cual somos inocentes y estamos nerviosas, y un hombre más mayor y experimentado nos lleva a un mundo de placeres en el cual en todo momento el tiene el mando. Hará y deshará lo que quiera. De una manera quizá un poco diferente de decirlo: es el sueño en que alguien nos pervierte, cambia nuestra pureza y nos lleva a un lugar lujurioso.

Y por el otro, aparece una persona de nuestra edad, o en muchos casos más joven que aflora esa parte más lasciva de nuestro ser. Casi siempre se representa con escenas de sexo salvaje de pie o estirados, en las cuales el hombre se sitúa detrás y agarra sensualmente nuestro cabello, mientras mordisquea el hombre y grita cosas obscenas.

Nº3: Escala de poder: Profesor/Estudiante; Jefe/Secretaria.

Típica no, lo siguiente. Puede resultar machista, pero es verdad que nos pone esa autoridad que hay y también la prohibición. Ser en parte un poco coaccionadas por el hecho de que él puede "mandarnos", aún sabiendo que en nuestro interior lo deseamos tanto o más que ellos.

Nº4: Sexo con desconocidos: Un encuentro fugaz con un total desconocido en la calle.

El mayor deseo por la mayoría de mujeres que ellas mismas se niegan. ¿Por qué? La culpabilidad que sentirían después de tener sexo sin ataduras por puro gusto les corroe, esto se debe a la alta carga moral que tenemos auto asimilada las mujeres en esta sociedad.

Muchas de estas fantasías van unidas con hacerlo en lugares públicos o en el coche, algo fugaz pero placentero. Es el momento en que ella puede desinhibirse y adoptar el papel que más le apetezca. No tiene que ser o representar nada, sólo disfrutar.

Nº5: Trio: Trio con otra mujer y un hombre.

Muchas mujeres sienten la necesidad de experimentar con otra mujer. Puesto que una relación estrictamente con otra mujer las dejaría en un lugar extraño, muchas tienen a imaginar una relación a tres bandas en la que el tercer individuo es una mujer. Es una manera de explorar otras cosas. Eso sí, en este contexto entre la segunda mujer y el novio o chico integrante de la relación apenas habrá contacto, ambos están a disposición de ella, no es realmente un juego a 3 bandas.

Nº6: Trio: Trio con dos hombres.

En este tipo de fantasías la mujer se siente el centro de atención, deseada y acompañada de dos hombres viriles dispuestos a satisfacerla plenamente. Los dos hombres son completamente heterosexuales, por lo que no habrá ningún tipo de contacto entre ellos (aunque también es verdad que a muchas mujeres les excita muchísimo ver relaciones sexuales entre hombres).

Ella es el objeto de deseo. Suele desinhibirse totalmente y pensar en cosas que normalmente no haría, como hacerle sexo oral a un hombre mientras otro la penetra, o incluso la doble penetración. Muchas mujeres sienten verdadera curiosidad por practicarla, pero el miedo al dolor y la moral se interponen entre sus deseos y su vida real.

Nº7: Voyeur: Ver a demás personas practicando el sexo.

Esta es una fantasía asexual, tanto hombres como mujeres fantaseamos muchas veces con ver a otra pareja en acción, ya sea a sabiendas o a escondidas. Aunque también hay que reconocer que excita bastante más a los hombres que a las mujeres en general, particularmente depende de la pareja que esté siendo espiada o del contexto pueden ser ellas las más interesadas.

Nº8: Violación: Ser forzadas a practicar sexo indecente y violento.

Como ya antes hemos dicho, la moral en la mujer está muy presente. El hecho de que todo aquello que hace luego será minuciosamente sopesado la hace retroceder en incontables decisiones a lo largo de su vida sexual.

Esta fantasía es común en el 99% de las mujeres. Un hombre seguro y fuerte lleva las riendas y ante la primera negativa de la mujer, en lugar de parar, prosigue, llevándola a un lugar alejado o incluso en una pared en medio de la calle. Afloran los instintos más básicos de la mujer, la cual está completamente excitada y ardiendo en deseos de seguir y seguir, mientras que su mente racional le dice una y otra vez que no debe, que eso no está bien. En algún punto, toda mujer anhela sacar ese punto indecente, ese sexo salvaje y lascivo que desate en ella un placer diferente, desconocido. Aquí a ella se le permite ser traviesa y disfrutar plenamente, cosa que no llega a permitirse abiertamente en la sociedad.

Nº9: Exhibicionismo: Rodar una película Porno.

Como no, ser observada y follar con una estrella del porno. Sí, esta es común, muy común. En primer lugar lo más importante es el deseo, les excita ser deseadas por una gran parte de la sociedad. Quizá el hecho de ser grabadas no les apasiona, pero sí lo que eso conlleva. Ser divas ardientes, que a su paso las deseen, sentirse sexys... y en segundo lugar, muchas además, fantasean con algunos de los hombres que forman parte del panorama del porno. Hombres fuertes, con un tamaño fuera de lo común con los que pasar un día inolvidable.

Nº10: Exhibicionismo: Convertirse en una Stripper.

No tanto a nivel profesional, pero sí en plan casero. El hecho de bailar para alguien y sentir su deseo y excitación, hace que la mujer tome el control. Estar segura de ella misma y sentirse atractiva la hará feliz y también la excitará. No obstante, algunas sí desean o fantasean con ser stripper en un bar o un local, siendo el centro de todas las miradas, ver pero no tocar. Ese punto de control las volverá locas.


Y como soy una chica muy, muy rara... voy a hacer un relato de los míos de cada fantasía, para ilustrar más que nada este tema, y por otro lado... para volver a mi mundillo, que hace días que no escribo sobre esto. =)

domingo, 19 de diciembre de 2010

en esta noche no estás

Despierta, quizá ya un poco dormida, estirada en mi cama, tapada, hace frío. Te recuerdo, te añoro y recuerdo tus sonrisas, las miradas, los momentos... la cama está fría, sola, es tan grande sin ti, parece que nunca se acaba, que no se calienta, que no me quiere en ella. Me siento sola, ausente, triste, no estás conmigo, no me abrazas y me susurras que me quieres. Te extraño, extraño tu cuerpo y tus manos, tus caricias, tus palabras. No se oye nada, ni el viento, sólo hace frío, mucho frío. Intento dormir pero no puedo, me faltas, de verdad te espero.
Suenan las tres menos cuarto en la lejanía, las campanas de la iglesia aún repican, puedo oírlo. Recuerdo cuando decías que habías perdido el oído, que no oías ninguna campana, reías diciendo que mis gemidos te impedían oír nada más, otras veces en cambio eran los latidos de mi corazón lo que te lo impedía. Siempre reíamos, siempre.
Oigo unos pasos, la puerta se cierra, las llaves, dejas las cosas y te acercas a la cama. Me hago la dormida, me encanta hacerlo, y tú sabes que estoy despierta pero disimulas. Dejas las cosas, te desnudas y te acuestas a mi lado, si nada, puedo notar tu piel detrás de mí, puedo sentir tu aliento en mi pelo, en mi nuca, estoy ansiosa, ardiente, desesperada. Mi alma grita: ¡tócame! Pero mis labios están sellados, esperándote. Tu mano acaricia mi hombro, baja lentamente por mi brazo, abajo, abajo, hasta llegar a mi vientre, en dónde sin más dilación baja por mi ombligo y llega a dónde quiere llegar, estremeciéndome. Hago ademán de girarme pero no me dejas, te pegas a mí, juntando mi espalda con tu pecho y me abrazas dulcemente, sin alejar tu mano de mí. Con la mano derecha agarras mi pecho derecho y acaricias mi piel, susurras mi nombre en mi oído y besas mi cuello, intensificando tus caricias, mi temperatura cada vez es más alta, mi cuerpo cada vez se tensa más. Te deseo tanto. Entonces aceleras el ritmo, tus dedos me están martirizando, al igual que tu lengua en mi cuello, sabes que es mi punto débil, me estás matando, pero no paras, no paras hasta que completamente absorta empiezo a gemir y respiro con dificultad, agarrándome a las sábanas y gritando tu nombre, como si todo fuera a estallar. Entonces sonríes y me dices te quiero, susurrando, dejando caer las letras. Me giro a besarte y entonces despierto, y no estás, la cama sigue vacía, fría, sola... y me dan ganas de llorar, pero la puerta se abre y eres tú. Confundido me miras, mientras lágrimas caen por mis mejillas y te acercas preocupado a abrazarme, sin saber qué decir. Preguntas qué ocurre. Tengo el corazón acelerado, estoy ardiendo y parezco triste. Yo sonrío, beso tus labios, "no importa -contesto- ya nada importa, estás aquí". Pero no te conformas, quieres saber que ocurre, así que te digo: "Soñaba contigo, soñaba que me acariabas, que besabas mi cuello, que estremecías mi cuerpo, estaba en la gloria hasta que desperté y me encontré sola en esta cama vacía, fría, enorme. Te deseo tanto, te he echado tanto de menos...". Entonces sonríes, en parte como satisfecho como orgulloso, y en parte dulce y cariñoso, y me abrazas, me besas y empiezas a desvestirnos, poco a poco, y cuando aún no han empezado las caricias, acaricias mi pelo, besas mi frente y mirándome a los ojos susurras: "esto no es un sueño, soy yo, y voy a hacerte tocar el cielo". Sabes una cosa, me da igual tocar el cielo, la tierra o el infierno, si es contigo, si son tus manos, puedes hacerme lo que quieras, absolutamente lo que quieras.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Hablando claro.

Guarra, has dicho ¿no? Guarra es tu manera de llamarme, como podría ser, por ejemplo, degenerada, suelta o cualquier otro tipo de palabra despectiva en relación a esto: el sexo. Te crees mejor que yo ¿verdad? Tú eres una chica fina, guapa, como se debe ser, liberal pero no abierta de piernas. Eso es lo que dices ¿no? Pues lo siento, pero lo único que eres es una auténtica embustera que no es capaz de entenderse a sí misma ni aceptar a los demás.
¿Guarra yo? ¿Por qué? Porque no tengo reparos en decir lo que pienso sobre sexo, ni tengo miedo a disfrutarlo, preguntar o probar todo aquello que quiera. Porque me masturbo. Porque hablo de todo lo que quiero con mis amigos, y con chicos que no conozco. Guarra porque escribo relatos eróticos. Guarra porque veo porno y porque me descargo películas. Guarra porque me gustan los juguetes sexuales y tengo un vibrador. Guarra porque les sigo el juego cuando intentan bromear sobre sexo, porque no tengo reparos en vivir mi vida a mi manera y porque quiero disfrutarla. Guarra porque sé de sexo, de anticonceptivos y de posturas. Guarra porque leo sobre ello y además intento que mis amigos también sepan todo lo que sé. Guarra porque no me avergüenzo de cómo soy o lo que quiero, y porque hablo de sexo cuando quiero y dónde quiero, sin problemas. Guarra porque me parece que hacerle una paja o una mamada a un chico es una de las mejores cosas que hay en el mundo. Guarra porque me pone hacerlo de pie en la ducha o sobre la mesa del comedor. Guarra porque fantaseo con hacer mil y una cosas. Guarra, guarra, guarra.... quizá si te pararas un momento a pensar y fueras capaz de mirar hacia ti misma, y conocerte, verías que no nos diferenciamos tanto. Y que todos esos insultos y problemas que ves en mí, no son otra cosa que el fruto de la negación de tu propia sexualidad y los miedos que tienes, así como tapujos y normas absurdas de disfrutar del sexo, asumir tu responsabilidad y aceptar que la mujer es tan sexual o más que el hombre. Y que mientras nosotras nos cerremos en banda de esa manera, no habrá manera de conseguir un mayor disfrute y un tratamiento mucho más sano de la sexualidad en toda nuestra vida, desde que nacemos, que no sea algo tabú, ni malsano, ni abominable. Entender que es algo natural, que debe irse conociendo con los años y que poco a poco descubrir nuestra sexualidad en nuestra adolescencia y disfrutarla primero en soledad y posteriormente en compañía aprendiendo, preguntando y probando es lo mejor que puede pasarnos.

Quizá para muchos seré una guarra, pero deberían mirarse ellos dos veces antes de señalarme.

lunes, 18 de octubre de 2010

en cualquier lugar

No importa el sitio, ni el cuándo... sólo importa el quién, contigo, y el cómo, que puede variar: suave, rápido, muy lento, durante horas, fogoso, salvaje, dulce, romántico...
Me paso las horas pensando en ti, pensando en cuándo será la próxima vez, cuándo volveré a verte, cuándo sentiré de nuevo tus manos en mi piel, acariciándome. Anhelo tus besos como nunca creí que podría desear nada, parece que todo me quema por dentro cuando no estás cerca. Ansío escuchar tu voz susurrando mi nombre, sentir tu aliento en mi piel, tu mirada recorriendo cada centímetro de mí, tan pícara como siempre, con esa sonrisa en tus labios, atrevida, sin ningún tipo de pudor o vergüenza. Ojalá estuvieras aquí, te deseo, te añoro tanto... necesito estar contigo, una y mil veces, nunca estoy saciada, nunca me canso de ti, ni de esto, me haces tan feliz. ¿Por qué? Ya no sé qué pensar o qué sentir, sólo quiero estar ahí, contigo, dónde sea, cómo sea, pero ya. Quiero tocar tu piel, besar tus labios, abrazarme a ti, gemir, durante horas, sin miedo, sin tapujos, dejarme llevar, sentirme deseada y mujer, aprovechar las horas en algo productivo, contigo.

Estoy desatada, lo sé, pero es culpa tuya. No tardes, te espero...

domingo, 17 de octubre de 2010

TEMA 6

Posturas.

De todos es sabido que la monotonía cansa y que para que algo guste y no decaiga hay que variar, sorprender y cuidar la pareja día a día. Una de las cosas de las que más se habla en muchos aspectos, y que luego en verdad se practica poco, son las posturas. Mucha población se mueve en una postura general (misionero) y dos o tres posturas más que alguna vez usan, para variar un poco. Esto para algunos puede ser algo bueno, pero a mi manera de ver las cosas, no entiendo el porqué de esta rutina tan pasiva que tienen muchísimas parejas.
En primer lugar, variar la forma o el lugar no afecta al resultado final, sino que muy al contrario, ayuda a descubrir nuevas cosas y fomentar la buena relación de la pareja con más confianza por ambas partes.

Puede estar muy bien, contar con uno o dos libros sexuales en los que haya posturas de muchas maneras. De mutuo acuerdo se descartan aquellas posturas que no se quieran practicar o que no se pueda (por diferencia de altura, falta de flexibilidad...) o lo que sea. Y cuando se quiera, se abre el libro al azar y se practica la postura que se vea representada en la página que ha tocado. Los dados de posturas también están muy bien, sólo que casi siempre engloban las mismas 6 posturas, muy típicas -misionero, perrito, 69, ella encima, un * y alguna que otra sencilla-.

Aquí os dejo algunos links de páginas que hablan sobre diferentes posturas que vale la pena probar, con inconvenientes y ventajas :) PROBAD y DISFRUTAD!


sábado, 18 de septiembre de 2010

sus dedos..

Miro sus ojos de nuevo, está tan cerca, a menos de un metro. Se acerca, rápidamente, como siempre, y en menos de nada ya siento la yema de sus dedos en mi piel. ¡Dios sí, cómo te echaba de menos! Está frente a mí y pasa sus manos por encima de las mías, sube brazo arriba, acaricia mis codos y poco a poco sube hasta mis hombros. Descansa un instante las manos ahí y a la vez las sube por mi cuello, con calma, hasta llegar a mis mejillas, poniendo sus dedos entre mis cabellos. Levanta mi cara para que le devuelva la mirada y me sonríe. Avanza un paso más y nuestras frentes se tocan, no dejo de mirar sus ojos, me embriagan tanto... entonces subo mis manos a su cintura y lo abrazo, él sonríe y se acerca un poco más, ahora noto su nariz. Sus labios están tan cerca, tan cerca. Suspiro, ansío ese momento como un hambriento ansía un trozo de pan. Y, una vez más, voltea sobre mí y se pone justo detrás, siento su aliento en mi pelo, su espalda, sus brazos... Respira el olor a frutas que queda en mis cabellos, el olor de ese champú que tanto le gusta, luego aparta los mechones poco a poco y aspira el olor en mi piel, justo en mi nuca. Entonces me da un beso ahí, suave, rozando mi piel apenas un milímetro. Espera un segundo y me da un beso justo al lado, y al segundo siguiente otro, siguiendo una línea hacia mi cuello, hacia la clavícula. Aparta la tela de la camiseta y sigue, ya llega a la clavícula y mi corazón ya late fuerte, muy fuerte. Toda mi piel está sensible, en tensión, mi cuerpo lo espera, nervioso, ardiente de deseo. Él para, entonces pasa su mano por mi cintura y me abraza dulcemente, posa sus labios en mi oído derecho, despejado de cabello y susurra. Eriza mi piel con esa voz masculina y medio rasgada, viril, muy segura. "Me muero de ganas de besar cada poro de tu piel" me dice, y yo ya no sé que hacer, no puedo casi ni respirar. Me tiemblan las piernas, mi cabeza da vueltas y su olor empieza a embriagarme. Entonces él vuelve a su lugar inicial, frente a mí, rozando mi frente, vuelvo a sentir su nariz y entonces sus labios, dulces, suaves apresan los míos, muy lentamente, un beso muy inocente. Yo acelero el ritmo y él se ríe, encantado con mi excitación, pero no me para, toma las riendas y me besa apasionadamente. Apresa mis labios con los suyos y me acaricia con su lengua, pasa una de sus manos por mi pelo mientras la otra me aprieta contra él, abrazándome a su cuerpo. Separa sus labios de los míos y me mira, sus ojos están llenos de deseo, me desnuda con la mirada y eso me encanta. Poco a poco besa mi mejilla, mi oreja y baja lentamente por mi cuello. Sabe perfectamente que esa zona es muy sensible y aprovecha para acariciarla con su lengua, yo me derrito, no hay nada comparable a esos momentos. Yo suspiro, estoy en otro mundo, en otro lado, sólo con él, no existe nada más. Y entonces, cuando creo que ya no puede haber nada mejor, me coge en brazos, como tantas otras veces y nos vamos a disfrutar nos, a comernos a besos y a sentirnos completamente, sólo los dos. En esos momentos quisiera que el tiempo se parara eternamente y no tener que volver a nada, sólo quedarme ahí, con él, en sus brazos.
¿Dónde será esta vez? La ducha, la cama, la mesa del comedor, el sofá, la pared, la encimera de la cocina, la terraza... no importa, sólo quiero estar con él. Tócame, sólo tócame. Me conoce tan a fondo que no hay nada que pueda decirle que ya no sepa.
Esta vez me mira y me besa, con ansia, me deja en el suelo, en pleno comedor y me sonríe. "¿Qué quieres hacer hoy?" pregunta. Apenas puedo hablar, no soy capaz de hilar bien mis pensamientos y no me importa lo más mínimo dónde, sólo le quiero a él. "Te quiero a ti" es lo único cierto, lo único que soy capaz de decir. Él sonríe, lo sabe de sobras, así que se quita la camiseta y la deja en el pomo de la puerta, vuelve a acercarse a mí y me besa mientras pasa sus manos por mi cintura y va delineando mi figura con sus manos mientras sube mi camiseta. Yo no dejo de mirar su cuerpo, me encanta mirarle, no hay nada que pudiera desear mejor que él. No me importa que no sea el más guapo, o el más fuerte o el más atractivo. Para mí lo es absolutamente todo, y no me imagino a nadie que se le pudiera comparar. Tan cerca de él, ya sin camisetas, aprovecho para desabrochar su pantalón, sé que le encanta que lo haga. Nos quitamos rápidamente los zapatos mientras nos miramos, calcetines fuera también. Entonces llega uno de sus momentos preferidos. Se acerca a mí y empieza a besar mi frente, mis mejillas, mis labios, el cuello, y baja hacia mi clavícula, mi pecho, la parte superior de mi vientre, mi ombligo... y de rodillas en el suelo coge ambos lados del pantalón y lo va bajando poco a poco, subo una pierna y luego la otra. Entonces él empieza con un reguero de besos empezando por mis tobillos, hasta subir de nuevo a mi boca. Adoro que haga eso, y él lo sabe. Los besos continúan, sobretodo en el cuello, me apasiona. Al estar tan cerca recorro su espalda con mis manos, luego su pecho y con cierta inquietud, pero muy decidida, hago lo que más me gusta hacer, bajar mi mano suavemente por su vientre hasta llegar a su pantalón. Siento como se eriza su piel y como se entrecorta su respiración, pero nunca dice nada, ni siquiera deja de besarme así que sigo. Aparto ligeramente el elástico del bóxer y meto mi mano, acaricio suavemente y la abarco con mi mano, la muevo arriba y abajo con lentitud. Su respiración se agita, sé lo mucho que le gusta que haga eso, lo que él no sabe es que lo hago principalmente por lo mucho que me gusta a mí. Él entonces me coge en brazos y me apoya en el brazo del sofá. Siento las yemas de sus dedos en mi espalda, muy suavemente, como siempre, y entonces desabrocha mi sujetador. Caen mis tirantes a lado y lado, y yo los dejo caer, y él se encarga de cogerlo y dejarlo en el sofá, en la otra punta. Sus manos acarician mi espalda desnuda, remueve mi pelo y besa mis labios, entre suspiros él pasa una de sus manos mi cintura y sube poco a poco, hasta apresar uno de mis senos. Estoy tan excitada, quiero más, y él lo sabe, pero no va a ir más rápido, al contrario, será todo lento, muy lento. Primero acaricia mis senos, mi cintura, mis brazos... besa mi cuello y de ahí baja unos segundos a mis pechos desnudos, pero de ahí vuelve a mi boca. Lo único que cambia es el recorrido de su mano, en lugar de subir de nuevo, baja lentamente, por mi vientre. Un poco más, un poco más, un poco más... ¡Dios mío, no sabes cómo esperaba ese momento! Las yemas de sus dedos me recorren, nada es comparable a ese momento, es increíble, indescriptible. Estoy lista, él lo sabe, se separa para quitarse los pantalones pero niego con mi cabeza. "No te los quites", él sonríe y vuelve a acercarse. Posa sus manos en mis caderas y lentamente deja caer la última prenda que cubría mi piel, entonces, me coge en brazos, dejando mi cara junto a la suya y desciende mi cuerpo poco a poco, uniéndome a él, mientras suspiro, una y otra vez, y termino gimiendo, no puedo hacer otra cosa, es superior a mí. Entonces camina unos pasos hasta la mesa, más alta que el sofá y ahí terminamos apoyados, siguiendo ese frenesí placentero que nos recorre todo el cuerpo. En unos minutos estoy apoyada en la pared, con el totalmente pegado a mí, ambos llenos de sudor, recorriéndonos con las manos y apresando nuestros labios. Estoy por desfallecer, ambos estamos cansados y mi cuerpo está a punto de estallar, caliente, nervioso, frenético. Entonces veo su esfuerzo, su cansancio y le pido que me baje, que me deje en el suelo. Lo hace sin rechistar, entonces le cojo la mano y lo siento en el sofá, mucho más cómodo, más tranquilo. Me siento sobre él y nos besamos apasionadamente, sus manos recorren mi espalda y después me acaricia las mejillas, la cintura, yo estoy por desmayarme, no voy a poder aguantar mucho más. Cada vez la electricidad es mayor, toda yo tiemblo y entonces... sucede, ese momento en que en sus brazos creo tocar el cielo, esos segundos en que un enorme estallido parece embriagarme, dónde todo se resume a nuestros cuerpos, nuestros labios y lo mucho que le quiero. Respiro, me falta el aire, y miro su cara... no hay nada que me guste más en este mundo que observarle en ese justo instante, cuando él llega, cuando termina.
En sus brazos respiro y beso su cuerpo, sus hombros, su pecho, su cuello, sus mejillas... tengo miedo de que no llegue a comprender todo lo feliz que me hace, todo lo que él consigue con las yemas de sus dedos. Me besa, como tantas otras veces, haciéndome estremecer y con un sencillo movimiento me levanta y nos encontramos al segundo siguiente en la ducha, ya ambos desnudos, bajo el agua caliente, sudorosos y cansados. Entonces... ver caer el agua sobre su piel me estremece de nuevo, y tengo que cerrar los ojos para calmarme, pero él no deja que lo haga, nunca me deja, siempre quiere más, al igual que yo. Nunca se cansa de mí, y eso es lo único que me importa, nosotros, nuestros momentos... y sus besos, que me hacen sentir la mujer más increíble y afortunada del mundo.

martes, 14 de septiembre de 2010

Tabú

Cada vez que hablo del tema con mi madre, acabamos enfrentadas. Yo quizás he visto muchas películas, quizás creo en demasiadas cosas... pero ¿y ella? Acaso no está condicionada por sus propias vivencias y no quiere ver más allá. No lo sé, pero me deja mal no poder entenderme con ella en un tema tan importante, al menos para mí.

Sí, sexo. ¿Qué iba a ser si no? Sólo hablábamos de esperar. Me parece injusto que en una pareja esté tan bien visto y tan admitido que un chico tenga que esperar 2 años para estar con una chica porque ella no se siente preparada, y que si fuera al revés... prácticamente ninguna de nosotras aguantáramos lo más mínimo. Es como que por sociedad, por tópico ellos SIEMPRE tienen ganas y siempre tienen que querer, pase lo que pase, que nunca pueden decir no, nunca les puede pasar nada o sentir vergüenza, tener miedos... ellos son unos adictos sexuales y nosotras en cambio, unas virgencitas puras que nos contentamos con una vez al mes.

Yo reclamo que eso no debería ser así. El sexo es algo natural, es normal desear a la persona que quieres, al fin y al cabo es una de las pocas cosas que lo diferencia de una amistad. Por tanto ese deseo no puede calmarse y ningún miembro de la pareja debería esperar al otro de esa manera, mucho menos cuando en un caso se acepta y en el otro se critica. En este punto mi madre, como siempre, alega que eso sólo son habladurías. Que luego son ellos los que no dan la talla, que mucho hablar y poco hacer, que después son ellos los que ponen mil pegas para todo y que nosotras somos las que nos quedamos siempre esperando. Podría resumirse a, ¿cierto resentimiento hacia el sexo masculino? Quizás.

Yo opino que tanto hombres como mujeres somos algo más que una regla general, algo más que una estadística. Como no, estamos condicionados por la sociedad y es cierto que pase lo que pase en la vida real, ellos tienen mucha más fama de sexuales y de expertos, además... un chico que no da la talla siempre tiene más problemas que una chica inexperta. Igualmente, hay de todo en este mundo, y como en muchos otros temas dependerá de la pareja, del momento, de la edad... y que este tema y estos tópicos no sigan en nuestra vida diaria sólo depende de nosotros. Sólo depende de si somos capaces de tratar esto con naturalidad, preguntar y opinar tanto como sea necesario y empezar a hablar de las cosas como son, sin tapujos ni tabús.

miércoles, 7 de julio de 2010

TEMA CINCO

Preliminares, juegos y de más

En una pareja es sumamente importante la parte anterior al coito. Puede llegar a ser tan interesante o más que esta segunda parte, y gozar de ella un largo tiempo es del todo placentero. Hay mil cosas que hacer en esos preliminares y puedes innovar o sorprender con todo aquello que quieras, siempre y cuando no sea grosero o deshechado por la pareja.

Es importante el estímulo de zonas sensibles que quizá no resultan tan obvias. Por ejemplo: los lóbulos de la oreja, la nuca, la mandíbula, el cuello, las clavículas, el vientre, la zona interior de los muslos... con caricias, lametones, susurros, soplar aire frío... o con un cubito. Posteriormente puede pasarse a las zonas más candentes, que suelen ser los senos, el culo y todo el centro femenino, así como también el pecho y el pene/testículos del hombre.

Es importante saber llevar los tiempos y las zonas. También sirve para conocer más a tu pareja. En esos momentos se deben susurrar cosas o explicarlas, contar las fantasías, pedir cosas, suplicar, sorprender, innovar... pueden usarse las manos o la lengua, así como el resto del cuerpo. El antes del momento cumbre es tan importante como el momento en sí, pues no deja de ser la preparación, el preámbulo...

Se toma como preliminar normalmente el beso, la caricia y en algunos casos el sexo oral. Pueden pasar mil cosas más en esos preliminares.
- En primer término hay que darle al momento del desnudo su papel importante. Una manera de desnudarse o de desnudar puede cambiar el curso de una relación, podemos hablar de streaptease, quitar la ropa con los dientes, no desnudar a la pareja (es decir, hacerlo con la ropa puesta), quitarse la ropa corriendo, rompiendo telas y desgarrando botones, tomar sus manos entre las tuyas e irse desnudando... hay mil maneras de hacer las cosas, y cómo lo hagas podrá condicionar lo siguiente.
- Es importante también todo aquello que se diga. Cierto es que tanto hombres como mujeres solemos apreciar más un sexo tranquilo, romántico y pausado... que un polvo salvaje, pero como ya he dicho en otras ocasiones: LA RUTINA CANSA. Es importante saber decir y cómo decir las cosas. Puede calentar o gustar tanto un: "te quiero muchísimo" en el oído susurrado, como un "te deseo", como un "tengo unas ganas locas de comértela entera". Usar términos eróticos o subidos de tono, no está nada mal. Hay veces en que las emociones se canalizan en la parte romántica y otras que pueden o deben canalizarse en una parte más salvaje, quizás animal.
A mí como mujer, no me parece una falta de respeto o una agresión que mi novio mirándome a los ojos diga "chúpamela", o que en un momento dado suelte algo como "te voy a follar tanto esta noche que mañana no vas a poder andar". En el momento, en ese contexto, me excitaré muchísimo y será hacer el amor igualmente que cuando me dice "eres preciosa y me pasaría la vida acariciando tu pelo" y todo son besos, puesto que hacer el amor es sencillamente que la relación conlleve una serie de sentimientos adheridos que un polvo no lleva.
- La ropa puede cambiar un momento. Usar lencería, o ponerse algo que la pareja "adora" da un nuevo giro a la historia. Obviamente lleves lo que lleves, seguro que acabará por el suelo, pero es el gesto de preocuparte y hacer algo por el otro.
Lencería fina, un disfraz de sirvienta, de gatita... traje de camisa y corbata, peto de fontanero, uniforme militar... etc. De la misma manera, la misma desnudez también puede llegar a ser de lo más erótico si sabe aprovecharse.
- Las miradas, caricias y besos tienen el protagonismo en este instante, haz y déjate hacer, todo lo que hagas lo notarás después. Es importante en el caso de la mujer, que haya unos buenos preliminares para que ella esté lo suficientemente lubricada y la penetración sea del todo placentera, no es verdad, en cambio, que nosotras tardemos una barbaridad en conseguirlo... todo depende, una vez más, de cada mujer... y puede que ella esté preparada antes que él, o que necesite media hora para ponerse a tono. ESO DEBE HABLARSE.
- El sexo oral puede ayudar, no tiene porque ser el plato principal o el postre, puede ser tipo buffet e ir picando de aquí a allá. :)

Ante todo... experimenta, habla, descubre e innova. Si no, no tendrá futuro ni tu pareja ni ninguna otra, todo se basa en eso.

:)

TEMA CUATRO

Sexo anal.

Quizá uno de los tabús más grandes de nuestro tiempo. Para unos una práctica enteramente homosexual, para otros exige cierta degeneración para "querer eso" y para muchos otros, es una práctica como cualquier otra que debe quererse por ambas partes, si es así, es del todo normal. Siempre hay, también, quien tiene cierta obsesión con el tema y pasa a ser más bien enfermizo, pero eso puede suceder con cualquier otra práctica u objeto.

En primer lugar hay que estar seguros de querer hacerlo. El ano no es un lugar que esté preparado para recibir penetraciones a gran escala, aunque es cierto que tiene irrigación sanguínea y terminaciones nerviosas a punta pala, mucho más que la vagina. En el caso masculino es aún más placentero, puesto que es por la única zona por la que puede estimularse la próstata. No obstante, no es obligatorio y debe salir de uno mismo, poco a poco. Obligarse a algo, es una mala decisión.

Cabe tener en cuenta que no todo el mundo quiere practicarlo y debe respetarse la opinión del otro por encima de todo. A su vez, debe hacerse con suma cautela y usando tanta vaselina o lubricante como se puede, especialmente la primera vez. La lentitud debe ser la única manera de empezar y es importante recordar que no puede querer meterse de golpe, en ningún caso. Poco a poco va cediendo y en caso que no ceda, vale más parar, seguir ejercitando con los dedos y la vaselina e intentar después. Si fuerzas, ninguno de los dos sentiréis nada.

En una pareja, aunque parezca raro, pueden practicar sexo anal cualquiera de ellos. En el caso de la chica, claro está, sencillamente será penetrada por el ano en lugar de por la vagina. Mientras que en caso masculino, si su pareja es una mujer, puede estimularse esta zona con los dedos o con cualquier tipo de juguete. En muchos casos ellos afirman que una vez lo pruebas ya no puedes imaginarte una relación sin ello, puesto que los clímax son totalmente diferentes debido al estímulo de la próstata desde el ano.
Hay muchas posturas en las que se puede prácticar y tiene cierto morbo, especialmente para muchos de ellos, aunque nosotras tampoco nos salvamos. Esa mezcla de dolor, sometimiento y placer excita, eso no se puede dudar, pero a veces eso no es suficiente. Pase lo que pase, debe ser una práctica placentera y escogida, si lo es: nada puede ser mejor.

Si alguno lo habéis hecho ya, podeis contarlo, preguntar, explicar... :)

GRACIAS POR LEERME.

sábado, 3 de julio de 2010

TEMA TRES

Sexo "completo"

Principalmente, no es que el otro sea incompleto, pero parece que no estamos hablando de sexo a no ser que no haya penetración vaginal (en el caso de los heterosexuales, claro está). Realmente es la práctica más convencional en las parejas o en las personas, y quizás es la que menos confianza o roce implica, ya que lo resumimos al sexo. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que quizás, en mi opinión, mientras que el sexo oral es algo más "light" para algunos, para mí requiere una confianza bastante superior a este tipo de sexo. Ahora, cada uno, tiene su propia imagen de ello.

Es bastante gracioso hablar de ello, ¿no?
En algún momento del día siempre sucede algo o nos recuerda algo al sexo, y a veces es tabú, otras veces es gracioso, otras veces es duro... o sencillamente es deseo que empieza a recorrer nuestras venas y sentimos subir la temperatura de la habitación en segundos. Ciertamente cuando hablamos de sexo, hablamos de esto. En el 99% de los casos, se hagan o no otras cosas, este tipo de sexo siempre tiene su parte de protagonismo. Tanto si la persona elegida es una relación estable o un polvo esporádico, sea real o en fantasía, siempre acaba habiendo este tipo de contacto, es lo más fácil y quizás, lógico. No obstante... no es nada en sí. La penetración sencillamente no es nada.
Sin preliminares, miradas, besos, caricias, frases... y otro tipo de sexo, no hay penetración que valga la pena, ni para nosotras ni para ellos. Es instintivo, eso sí, pues queramos o no gran parte de nosotros es instinto, y como raza humana que somos, la reproducción es una parte inconfundible de nuestra existencia, a la que nos arrastran nuestras hormonas. Mientras que otros tipos de sexo no tienen nada que ver en absoluto con la descendencia, ya que se practican exclusivamente por el placer de la pareja, éste sexo es mucho más instintivo y quizá necesario. Recurrimos a él constantemente y es el único aceptado por religiones, parejas "light" o "timidos sexuales", como a mi me gusta llamarlos. Quizá sería bueno describirlo como el sexo natural, aquello a lo que nos lleva nuestra propia naturaleza.

Eso sí, hay que olvidar que el misionero también es natural. El misionero es una postura como cualquier otra, y como tal debe ser desterrado de nuestras costumbres más habituales. Quizá es cómoda, pero usada reiterativamente es muy cansina, no ofrece ningún tipo de estimulo más allá de la misma penetración, las miradas y besos o caricias que se puedan dar. Apenas hay movimiento y aún peor, la rutina cansa, sea en la postura que sea.
¿Qué es lo más normal? Innovar. Cambiar y sobretodo: dejarse llevar y disfrutar. El sexo no es ni una obligación ni una necesidad (puede que sí en parte, pero no debe tomarse de esa forma). El sexo es una herramienta de placer con la que el ser humano puede jugar, cambiando e innovando en cada momento, según la situación lo reclame.

Puede suceder que en un momento este sexo sea premeditado y con alevosía, preparando una cama con pétalos de flores, o esperando a la pareja en un coche, o quedándose desnuda completamente en el sofá esperando la llegada de la pareja... no importa dónde o cuándo, sólo importa que ambos quieran y que sea placentero.

Importante:
- Nosotras no siempre decimos que no, ni ponemos excusas tales como "me duele la cabeza", "estoy cansada" o "no me encuentro bien".
- No debe castigarse sin sexo, ninguno de los dos. El sexo es una relación de dos y nada tiene que ver con los hechos ocurridos anteriormente. Los problemas se arreglan hablando y vengarse cerrándose en banda y negándose a tener sexo lo único que hace es crear un segundo problema.
- Las cosas ante todo se hablan. No des por hecho que algo es malo o bueno, háblalo y respeta la decisión de tu pareja. Intentad poner un punto medio entre ambos y procurad entenderos, también en la cama, una mala relación sexual acaba siendo una mala relación personal.
- No te engañes, el sexo es muy importante en tu vida.
- No dejes que tu vida caiga en la rutina. Innova, cambia y pide cosas, hazlas por ti mismo, busca nuevas experiencias, ¡sorpréndele! Y ante cualquier problema: habla.
- La cocina, el recibidor, la ducha o el coche son tan buenos espacios para tener sexo como la cama, sólo tienes que poner de tu parte y abrirte a nuevas sensaciones.
- No esperes que sea siempre el otro el que haga algo, sé tu el primero en sorpender.
- La lencería, la luz, los olores, la comida y otras muchas cosas pueden ayudar muchísimo a tu relación y crear nuevas sensaciones.
- No seas tímido y cuéntale tus fantasías a tu pareja, explícale que quieres hacer y habladlo. Quizá no esté dispuesto a hacer al 100% lo que te gustaría, pero seguro que llegáis a un punto medio que puede ser realmente bueno.
- Recuerda que tu pareja es la mitad de la relación, y que si ambos no poneis todo vuestro empeño, no va a funcionar.
- La infidelidad no es darle un toque a la pareja, ni un cambio de aire... es un ejemplo claro de que algo no va bien. Cuando estás enamorado de una persona, lo último que te apetece es estar con otra, eso tenlo por seguro.
- TODO lo que hagas con tu pareja que ambos quérais está bien, está GENIAL.
- Disfruta, disfruta y disfruta. Puede que sólo sea un polvo, pero al menos que sea todo lo bueno que puede llegar a ser.
- No te quedes en hechos... usa también tus palabras, escríbele que sientes o que quieres hacerle. Dile cosas al oído, llámale, escríbele un mensaje... está en tus manos cómo quieres que sea tu relación. Puedes hacer lo que quieras, simplemente: HAZLO.

Ante todo... el sexo es para disfrutarlo, y últimamente hay tales preguntas, bromas o temas que no puedo reprimir decir según que cosas. Se cansa uno de tanto tópicazo machista. Ni nosotras somos unas frígidas, ni ellos unos machos que se pasan el día empalmados y pueden aguantar 50 polvos seguidos. Cada vez hay más cosas tabú, y mira que se supone que estamos en el siglo XXI y somos muy modernos. PUES NO, aún está todo basado en tabús, críticas y muchas otras cosas. Sabes la única manera de cambiar esta sociedad y poner los puntos sobre las i de todas estas cosas, es cambiar tu propio mundo y empezar a cambiar la sociedad en tu cabeza... las ondas tiene que empezarlas alguien.

Gracias por leerme. :)

martes, 18 de mayo de 2010

ÉL



No es el beso, ni las caricias, ni la voz o las maneras. Es él. La única diferencia es que quien me toca es él, son sus manos, sus miradas, su voz, su manera de tocarme, su sonrisa, como se muerde el labio mientras suspira por tercera vez, subiendo su mano por mi espalda, despacio, provocándome un escalofrío que no puedo describir... es su aliento en mi piel, las yemas de sus dedos recorriendo los huecos de mi cuerpo, es su torso contra el mío, sus labios en mi cuello, mi pelo sobre la cama y sus manos recorriéndolo con suavidad. Son sus manos, sus brazos, su cara, sus ojos relucientes recorriéndome, sus nalgas apretadas, sus piernas, a cada lado, apresándome.. aunque no hace falta, no pienso huir.

No es que el sexo en sí sea placentero, no es que sea en sí lo mejor o lo peor, no es que disfrute o no con estos quehaceres.. es simplemente que es con él, que es él quien me apresa, me acaricia y me lleva a un lugar del que no quiero volver.

No es el amor, no es el sexo.. es simplemente: ÉL.

martes, 4 de mayo de 2010

Tema 2

Sexo oral.

Quizás practicado antes del sexo convencional o quizás después. Depende de la pareja y de la persona, porque para algunos es más íntimo y cercano que el sexo tal cual. A todos nos gusta, sobretodo recibirlo, aunque en la intimidad la mayoría reconocemos que en la mayoría de ocasiones es mucho más divertido y placentero darlo.

Es algo natural, típico y satisfactorio. Tanto hombres como mujeres lo damos y recibimos y tiende a ser una de las prácticas más usadas durante los preliminares, aunque no la única. En el caso de los hombres acostumbra a ser una fantasía bastante típica, sobretodo en el caso de que la chica sea capaz de mirarle a los ojos, tenga pinta de golosa y quiera llegar hasta el final. En las chicas, muchas tienden a tener verguenza y negarse a ello (a recibirlo, me refiero) en algunos casos, pero tienen tantas ganas como ellos. Puede darse como preliminar o como plato principal, todo depende del tiempo que estés dispuesto a utilizar y las ganas que tengas de hacerlo. Ante todo hay que pensar que debe hacerse por gusto y ganas, si se obliga ninguno de los dos sale ganando.

IMPORTANTE ELLAS Y ELLOS
- Es tan placentero hacerlo como recibirlo
- Nadie nade aprendido, poco a poco y con ayuda se consiguen maravillas, eso sí, tienes que tener la suficiente confianza con tu pareja como para dejarte llevar o dejarte hacer y estar tranquilo/a.
- No importa el número de veces que lo hagas, no es malo
- Ayuda a conocer la propia sexualidad: qué gusta? cómo gusta? dónde tocar? cómo hacerlo? cuánto tardas? qué necesitas?
- Da otro tipo de placer
- Es tanto un preliminar como un plato principal
- Ayuda a fortalecer la pareja
- Tienes que estar seguro/a de querer hacerlo, sino no funcionará
- Tienes que ser cuidadoso/a y olvidar los dientes o la fuerza bruta
- Ayuda a conocer el cuerpo propio y el de tu pareja, así como a sentir más plenamente su piel, sus reacciones, sonidos o miradas
- Pone muchísimo
- Da placer

Cuestiones
No es cierto que a nosotras no nos guste hacerlo ni recibirlo
Es verdad que es más placentero hacerlo con una pareja estable, da otro tipo de sensaciones que no se experimentan con un rollo
No es verdad que a nosotras nos de asco hacérselo a nuestro chico y que odiemos de todas las formas que acaben en nuestra boca, simplemente hay que hablarlo
No es cierto que a ellos les guste que se lo hagan pero sean reticentes a hacerlo, muchas veces una vez lo prueban, ya no paran
Aunque recibirlo sea placentero, es verdad que hacerlo puede serlo mucho más, puesto que ver a la pareja disfrutando por nuestra lengua puede ser del todo caliente
Es importante recordar que también se transmiten enfermedades venéreas con esta práctica
No es cierto que los chicos lo hacen más que las chicas o a edades más tempranas, depende de la persona, las encuestas o comentarios són exclusivamente fruto de la sociedad machista y tradicionalista en relación al sexo

Y tantas otras cosas... es importante probar, preguntar y escuchar. Siempre se acompaña las caricias con la lengua y las miradas, también ayudan los comentarios, y otras sutilezas.. puede resultar bastante adictivo y se puede prácticar en más lugares que el sexo convencional, sólo hace falta tener imaginación.

Hacedlo, probadlo! Dejaros seducir por este mundo.. es como todo, cuando lo pruebas, ya no dejas de hacerlo, ¿o no?

Un saludo!

miércoles, 7 de abril de 2010

TE DESEO.


- amor... ¿qué es el amor? no lo sé, no puedo explicártelo ahora mismo. es que.. para entenderlo deberías sentirlo, enamorarte de alguien hasta el punto de que tu propia felicidad dependa de esa persona, que no haya luna en la noche si su sombra no está cerca... no puedo decirte, sólo siéntelo.
yo puedo explicarte el deseo, ése lo tengo claro. ¿qué es? pues es la sensación candente que recorre tu cuerpo cuando anhelas completamente a alguien. sinceramente, desear es más fácil que amar, es más sencillo, más simple, duele menos... es también un sentimiento, aunque más ferviente, más fugaz, se desvanece sin que te des cuenta, el amor en cambio, te marca, te duele, te apresa, te arrastra. deseo, deseo es lo que siento cuando te tengo cerca. sinceramente me corroen mil preguntas cuando pienso en ti, xqe somos muy diferentes y todo lo que he pasado contigo a veces me pregunto si sólo ha sido un sueño, si todos esos roces y esas frases de cariño han aparecido en mi cabeza por lo mucho que quería que sucediera... deseo. deseo es lo que siento cuando pasas por mi lado, sonriendo o sin fijarte siquiera en mi cara, porque da igual, puedo negarlo o ignorarlo, pero lo siento, te deseo. deseo y siempre he deseado tu cuerpo, tus ganas, tus ojos, tus besos.. todo tú, siempre has sido mi deseo. cada poro de tu piel, cada roce de tus labios, cada beso, cada yema de tus dedos.. todo. necesitar, querer que me miraras a mi, desear mil veces sentir tus pasos detrás mío y luego tus manos abrazándome con cariño, susurrando palabras que significaban mucho más que un mundo para mí. deseo de tenerte cerca, siempre, para toda la vida, un segundo infinito. deseo de sonreír a cada paso, porqué tú estás aquí, porque por fin todo es fácil, porque es contigo. desear tus días buenos y los malos, cuando tengas ganas de sonreír y llorar, porque estaré ahí, poder darte mi mano siempre, sin rechazos, sin miedos, ser yo un pilar demasiado importante para caer, significar tanto para ti, como tú para mí. sencillamente adecuar mis pensamientos a mis actos, plasmar de una vez lo que siento sin tapujos, sin miedos, sin trampas ni enredos. porque te deseo, y mucho, desde siempre. deseo estar cerca de ti, que me mimes, que me toques, que me beses, que me acaricies el pelo y la frente, y las mejillas y los brazos, que beses mis labios y dejarme comer, disfrutar el momento, el segundo, la mirada de complicidad que ambos entendemos nada más, que parece que no importa que se caiga el mundo si estás conmigo, porque sólo tú. el deseo de decirte a la cara que te deseo, que me muero de ganas de estar contigo, en todo momento, todas las veces, todos lo días, pasar mil horas a tu lado, porque, eso, no tiene precio. te deseo, como nunca deseé a nadie, aunque no lo diga, pero lo siento. deseo que esos ojos sean sólo míos, y esa boca, y esas manos, y tu pecho firme, y tu pelo, como me gusta tocar tu pelo, tú lo sabes mejor que nadie. deseo tardes, noches, momentos, miradas, susurros, mordiscos, tu lengua en mi piel. deseo tus pensamientos, tus inquietudes, tus ganas, tus miedos, tu niño escondido y ese fuego que escondes, pero que yo lo quiero, para mí, todo entero, tus sueños, tus penas, tus deseos, tus fantasías… quiero serlo todo y a la vez, me niego ser nada. ¡qué difícil es desearte! deseo ser capaz de aceptar que te deseo, de poner un punto medio entre la niña inquieta y cariñosa que se muere por tus mimos y la fiera ardiente que se muere x tener tu cuerpo cerca de mí, a milímetros, con tus manos recorriendo cada rincón, enseñándotelo todo, cada centímetro de mi piel, cada movimiento, cada suspiro, cada vergüenza… deseo. deseo sobretodo que esto no acabe, que el cuento de hadas no tenga final, que siga soñando contigo mil años, que siga erizándose mi piel cuando te acercas, que me haga sonreír ver que me miras, que sólo tú consigas hacerme feliz cuando creo que nada tiene sentido, que seas esa luz en el camino que siempre lo alumbra todo. yo deseo que seas tú, mucho tiempo, que siga debatiéndome entre dos cosas, que siga pensando que sí, que no… que esto no muera, porque es demasiado grande lo que siento, porque te deseo, a ti, no por lo que eres, si no por cómo eres, por lo que consigues hacerme, por esa mirada de ojos marrones que hace ya demasiado tiempo, que me tiene prendada.

yo, te deseo.

miércoles, 17 de marzo de 2010

PRIMER TEMA

1. Masturbación

Empezaremos por lo más sencillo, usual y prematuro que nos ocurre a las personas en relación al sexo: la masturbación. El deseo sexual aparece en nosotros a temprana edad, seamos o no conscientes, y la necesidad de hacerle frente y aceptarlo se hace más grande con los años. No obstante, hoy en día, es una pena que no esté aceptado ni entre la sociedad, ni entre los mismos adolescentes.

obviamente, inaceptado, sigue siendo diferente ser chico que ser chica, aunque ninguno de los dos se salva de las burlas, risas, bromas y comentarios groseros. No obstante, como siempre, nosotras salimos perdiendo. ¿por qué? Pues por lo de siempre: "tradición", machismo, tabús... inconscientemente vivimos en una sociedad marcada por la religión y sus principios, creamos o no en Dios ya está dentro de nuestra historia lo vulgar del placer, de la lujuria, del sexo sin amor, sin pareja estable; ya está asumido que la mujer no quiere y el hombre la "convence"; que son necesidades únicamente masculinas y que representan una parte instintiva del hombre de la que avergonzarse... etc. No diré una tontería más porque sería ya para echarse a reír un buen rato. Nada de esto es cierto, NADA, y cuanto mayor eres más te das cuenta de mil cosas asimiladas que tienes que son totalmente falsas y que han cambiado tu vida o, al menos, han influido mucho en ella.

¿Por qué tiene que sentirse avergonzada y fatal una chica que se masturbe? Acaso no es algo totalmente normal, no es una parte de la naturaleza humana el sentir deseo y dejarse llevar por él para conseguir un placer? Sí, quizá es banal y no es realmente necesario, pero nos hace sentir bien y la vida no se trata de ser "bueno" o "necesario", se trata de ser feliz, y esto, sin duda, nos hace un poco más felices. ¿O no? :)

Puesto que es mi blog y mis pensamientos, hablaré en primera persona. Tengo 17 años, poco me queda para cumplir 18 y mi visión en torno al sexo ha ido evolucionando a lo largo de los años. Sufrí un cambio muy brusco a los 14 o un poco más, cuando aprendí que las cosas hay que vivirlas, sentirlas y reflexionarlas para saber de ellas. Yo, como la gran mayoría de mis compañeras, crecí con sueños de principes y amores de telenovela, el sexo en las películas me producía impasividad y durante una larga etapa de mi vida tenía claro que no tendría hijos porque no quería tener relaciones sexuales en ningún momento (Sí; ABSURDO!) pero bueno, es así. Luego, con los años, lo acepté, pero yo "haría el amor" y para tener niños o por "complacer" a mi pareja, ya que para mí no tenía importancia alguna.
¿Qué sucedió? Sucedió que conocí al hasta ahora gran amor de mi vida, un chico que me cambió la vida por completo. Empiezas a convivir en el instituto, conoces nueva gente, hablas de según que temas y antes o después el sexo entra en escena. Tomas la posición más correcta: "chica recelosa a hablar de cualquier cuestion sexual, por pequeña que sea, y muy crítica en relación a cualquier cosa acerca de ello". Frases como "oh no, qué asco!" o "Eso yo NUNCA" son parte de tu vocabulario habitual. Entonces, creces, maduras y él, te toca, te mira, te besa... y sabes qué? hay pocas cosas en tu vida que sean tan placenteras y buenas como eso, y te enciende, el amor no es la sensación dulce y tan acaramelada que siempre "pensaste", también hay fuego, hay mucho más... y tu cabecita empieza a plantearse mil cosas, y mil preguntas, y de repente tienes un sueño erótico muy subido de tono, y te sientes fatal, GUARRA es la primera palabra que te viene a la mente. Pero no es ese el problema, el problema eres tú, hasta que te aceptas.

Aceptarlo es el primer paso, conocerse el segundo y enorgullecerse el tercero. Reivindicarlo sería el cuarto, aunque éste no tiene porque llevarlo a cabo todo el mundo. Yo porque quizá me especialicé en esto, y saber de sexo, hablar de ello, preguntar, leer y experimentar se ha convertido en una parte de mi vida que no quiero perder y de la que me siento muy orgullosa. En Junio hará 2 años que conseguí mi primer orgasmo a partir de una masturbación, y desde entonces, aunque os escandalice a algunos o no os lo creais otros, es casi diario, pues, forma parte de mi. Realmente no es una necesidad física, ni mental, a veces es que aparece o apetece, y otras es una buena manera de desconectar, relajarse o coger sueño. No obstante, lo mejor: sirve para conocerte a ti misma.

IMPORTANTE TANTO ELLAS como ELLOS
- La masturbación es natural y positiva
- No importa el número de veces que lo hagas, no es malo
- No provoca acné, ni problemas sexuales, ni pérdida de la libido
- Es un método eficaz contra el stress o la depresión
- Adelgaza, abre los poros y estimula las terminaciones nerviosas
- Ayuda a conocer la propia sexualidad: qué gusta? cómo gusta? dónde tocar? cómo hacerlo? cuánto tardas? qué necesitas?
- Una masturbación asidua permite controlar la excitación y alargar o acortar el tiempo de duración de las relaciones
- Descarga tensión sexual y pensamientos inconscientes
- Y, cómo no, te hace un poco más feliz.

No hay que sentirse culpable o avergonzarse por ello. Es bueno físicamente y mentalmente, y además ayudará en tus futuras relaciones de pareja, ya que si conoces tu cuerpo y tus tiempos, los resultados serán mejores y tanto tú como tu acompañante lo notareis :)

Cuestiones.
No es cierto que las chicas no nos masturbamos, lo hacemos, sólo que no lo contamos por ahí ni nos enorgullecemos de ello.
No es cierto que nosotras tardemos más o nos cueste más calentarnos o acabar
No es cierto que la masturbación femenina sea "meterse los dedos", lo más frecuente y eficaz (y sé de lo que hablo) es la estimulación del clítoris y circundantes
No es cierto que los chicos lo hagan a todas horas y pensando en cualquiera
No es cierto que los chicos necesiten porno para ello y nosotras pensemos en principitos, es sexo igualmente para ambos
No es cierto que los chicos lo hacen más que las chicas o a edades más tempranas, depende de la persona, las encuestas o comentarios són exclusivamente fruto de la sociedad machista y tradicionalista en relación al sexo
No es cierto que un chico que se masturbe mucho sea un guarro o un salido, al igual que tampoco lo es una chica
No es cierto que las únicas zonas sensibles sean el pene o la vagina (clítoris más bien), aunque es verdad que muchos adolescentes no tienen eso presente
No es cierto que la masturbación sea un acto sexual de "solteros adolescentes salidos" se practica a todas las edades y en muchas situaciones, puesto que aunque hay teorias para todos los gustos, yo encuentro que tener una pareja no quita el derecho a autocomplacerse las veces que se quiera, se tenga la edad que se tenga
No es cierto que sea un acto sexual individual, si se hace en pareja tanto si es uno a uno como si es mutuo en el mismo instante, también resulta de lo más agradable
No es cierto que apague el apetito sexual o que cause daños físicos, pero si es verdad que una masturbación medio frecuente bien hecha agranda el tamaño del pene (tampoco 5 cm eh xd) y lo hace más "resistente" y activo, y en el caso de la mujer la zona pasa a ser más sensible y receptiva, con orgasmos quizá más fuertes

Si se me van ocurriendo otras cosas, las iré poniendo.
Para terminar, espero que con los años el sexo pase a tener el lugar que le corresponde, que nadie vuelva a sentirse culpable por hacer algo natural y agradable, que las generaciones siguientes sean mucho más felices y activas en relación a esto y que consigamos una sociedad real, en que se hable de los temas que se tienen que hablar en el momento justo, sin tabús, mitos ni tradición de por medio.

Y si, MASTURBAROS QUE ES BUENO!

martes, 16 de marzo de 2010

Sexo.

Después de pensarlo, he decidido hacer algo que tenía muchas ganas de hacer.
Publicar una serie de entradas sobre mitos, tapujos y demás cosas sobre sexo, que es uno de los grandes temas de mi vida y de mi entorno. No me considero una experta, pero sí es verdad que intento leer y preguntar sobre mil cosas, aconsejo a mil amigos y siempre estoy dispuesta a hablar de ello, con quien sea y dónde sea. No me averguenza mi sexualidad, ni la de los demás, y creo que la única manera de tratar el tema con naturalidad y dándole el lugar que se merece es impartiendo desde la base una educación y un fundamento en que el sexo es algo natural, real y existente durante toda la vida y que cuanto más se sepa de él, más se disfrutará y mejor experiencias y recuerdos se tendrán. Cosa que nos beneficia a todos.

Como adolescente y como mujer, quiero quitar tópicos, pensamientos o confusiones que se tienen y que por desgracia, se siguen enseñando a las siguientes generaciones. Nos vamos oprimiendo los unos a los otros, haciendo que estos temas sean cada vez más tabú. Que la gente sienta verguenza de contar según que cosas, que se apliquen palabras como "degenerado" o "pervertido" a prácticas sexuales de lo más común, y lo peor, que se tache de antinatural e indigno algo que es parte del ser humano desde que nace y que no sólo proporciona placer, sino que también es una manera de demostrar sentimientos, descargar tensiones, perder peso... y una de las cosas más increíbles de la vida, dar lugar a otro ser humano.

Con motivo de esta "consulta" sobre sexo y una exposición ordenada de tópicos, tabús, prejuicios, mitos... y otros pensamientos subjetivos sobre el tema voy a esquematizar una serie de puntos que iré marcando en las entradas siguientes.

Los temas principales seran:
1. Masturbación
2. Sexo oral
3. Sexo "completo"
4. Sexo anal
5. Preliminares, juegos y de más
6. Posturas
7. El orgasmo
8. Fantasías eróticas
9. Porno
10. ¿Follar o hacer el amor?

Si surgiera alguno más, lo iría incluyendo sobre la marcha. Una vez más, sentencio que todo esto es senzillamente por necesidad, porque tengo que decirlo, son pensamientos propios a partir de lecturas, situaciones y experiencias y me gusta compartirlos a través de la palabra.

Acepto sugerencias :)

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