viernes, 31 de diciembre de 2010
Como la vida misma
domingo, 26 de diciembre de 2010
r e c u e r d o s '
jueves, 23 de diciembre de 2010
él
lunes, 20 de diciembre de 2010
Sigo esperándole, pero no vendrá
agarrarse a un clavo ardiendo
domingo, 19 de diciembre de 2010
en esta noche no estás
Suenan las tres menos cuarto en la lejanía, las campanas de la iglesia aún repican, puedo oírlo. Recuerdo cuando decías que habías perdido el oído, que no oías ninguna campana, reías diciendo que mis gemidos te impedían oír nada más, otras veces en cambio eran los latidos de mi corazón lo que te lo impedía. Siempre reíamos, siempre.
Oigo unos pasos, la puerta se cierra, las llaves, dejas las cosas y te acercas a la cama. Me hago la dormida, me encanta hacerlo, y tú sabes que estoy despierta pero disimulas. Dejas las cosas, te desnudas y te acuestas a mi lado, si nada, puedo notar tu piel detrás de mí, puedo sentir tu aliento en mi pelo, en mi nuca, estoy ansiosa, ardiente, desesperada. Mi alma grita: ¡tócame! Pero mis labios están sellados, esperándote. Tu mano acaricia mi hombro, baja lentamente por mi brazo, abajo, abajo, hasta llegar a mi vientre, en dónde sin más dilación baja por mi ombligo y llega a dónde quiere llegar, estremeciéndome. Hago ademán de girarme pero no me dejas, te pegas a mí, juntando mi espalda con tu pecho y me abrazas dulcemente, sin alejar tu mano de mí. Con la mano derecha agarras mi pecho derecho y acaricias mi piel, susurras mi nombre en mi oído y besas mi cuello, intensificando tus caricias, mi temperatura cada vez es más alta, mi cuerpo cada vez se tensa más. Te deseo tanto. Entonces aceleras el ritmo, tus dedos me están martirizando, al igual que tu lengua en mi cuello, sabes que es mi punto débil, me estás matando, pero no paras, no paras hasta que completamente absorta empiezo a gemir y respiro con dificultad, agarrándome a las sábanas y gritando tu nombre, como si todo fuera a estallar. Entonces sonríes y me dices te quiero, susurrando, dejando caer las letras. Me giro a besarte y entonces despierto, y no estás, la cama sigue vacía, fría, sola... y me dan ganas de llorar, pero la puerta se abre y eres tú. Confundido me miras, mientras lágrimas caen por mis mejillas y te acercas preocupado a abrazarme, sin saber qué decir. Preguntas qué ocurre. Tengo el corazón acelerado, estoy ardiendo y parezco triste. Yo sonrío, beso tus labios, "no importa -contesto- ya nada importa, estás aquí". Pero no te conformas, quieres saber que ocurre, así que te digo: "Soñaba contigo, soñaba que me acariabas, que besabas mi cuello, que estremecías mi cuerpo, estaba en la gloria hasta que desperté y me encontré sola en esta cama vacía, fría, enorme. Te deseo tanto, te he echado tanto de menos...". Entonces sonríes, en parte como satisfecho como orgulloso, y en parte dulce y cariñoso, y me abrazas, me besas y empiezas a desvestirnos, poco a poco, y cuando aún no han empezado las caricias, acaricias mi pelo, besas mi frente y mirándome a los ojos susurras: "esto no es un sueño, soy yo, y voy a hacerte tocar el cielo". Sabes una cosa, me da igual tocar el cielo, la tierra o el infierno, si es contigo, si son tus manos, puedes hacerme lo que quieras, absolutamente lo que quieras.
Deseo
Si pudiera ser así
Siempre que salgo, con amigos, conocidos, familia... pasan cosas, se explican cosas, se escuchan frases, conoces gente, cruzas miradas, sonrisas... y mi pequeña cabecita empieza a pensar y a pensar, y después comparo, defino y finalmente llegan conclusiones o preguntas, con o sin respuesta, pero que llevan a otros pensamientos. En estos días sólo pude pensar en mí misma, en lo que soy como persona, y en lo que represento físicamente. Sé y siento que mucha gente no ve más allá de mis kg, que muchos chicos seguramente no miran más allá de mi cuerpo, nadie se para a mirar mi sonrisa, mis ojos o mi manera de bailar, el sonido de mi voz, como me río o si soy simpática o divertida, no. Siempre se quedan ahí, en el umbral, no ven nada más que la puerta, el resto de la casa sigue vacía, cerrada, sola. Intento sonreír y hacer como que no importa, que no pasa nada, que aquel que no pasa del umbral es porque no vale la pena, que ya llegará alguien que sepa ver lo que valgo, pero entonces empiezo a caer. Me da mucho miedo que nadie cruce nunca ese umbral, me da miedo que no crean que valga la pena abrir la puerta y mirar más allá de mis kg o defectos. Me da miedo esperar en vano, hasta siempre, quedarme sola y triste llorando en silencio, que nadie vea que soy algo más que un físico imperfecto, que aún así quizá puedo competir con otras más favorecidas porque tengo mucho que dar, tengo mucho que ofrecer. Soy mujer, y aunque a veces me siento como una niña, ansío tanto sentirme una mujer, como entonces, como esas veces cuando el deseo recorría mi piel y no quería que sus manos dejaran mi cuerpo nunca. Sentirse deseada, que te falte el aire, enrojecer, que tu cuerpo arda, cada vez más caliente, anhelar sus labios y su piel, sus palabras... y también sentirme querida, comprendida, valorada. Que alguien me cuide alguna vez, ser lo más importante realmente para alguien una vez en la vida, que no se avergüencen de mí, que yo sea suficiente. Y quieres creer que pasará más de una vez, que aún no siendo un canón de belleza, ellos valorarán tus curvas, tus sonrisas, tu sinceridad, tu cariño y tantas otras cosas, quieres creer que se la jugarán por ti y que vivirás esa historia de amor y sexo que siempre quisiste, pero tantas veces piensas en que aspiras demasiado alto, en que en cuanto creas encontrar caerás en picado estampándote contra el suelo. Las miras ellas y piensas, ¿con chicas así quién iba a querer a alguien como yo? Y te entran ganas de llorar, y a veces lo haces, lloras y te compadeces, pero eso no cambia nada, no te sientes mejor, ni peor, sólo tienes miedo. Sólo buscas algo en lo que apoyarte para no caer, para seguir e intentas no pensar en ello, aunque en el fondo es lo que más ronda tu mente a lo largo del día, pero antes harías mil cosas que reconocerlo, ¿a que sí?
sábado, 18 de diciembre de 2010
Diciembre'2010
miércoles, 1 de diciembre de 2010
lunes, 29 de noviembre de 2010
Echo de menos esa absurda felicidad



No tuvimos suerte
Y así es mi vida... cuanto más mayor soy, menos recuerdos salvables hay, menos cosas aparentemente buenas o posiblemente buenas hay. Y entonces pienso en lo buena que podría haber sido mi vida, en cómo sería yo si hubiera tenido la oportunidad de tener un padre normal, uno con el que reír, uno que se preocupara por mí, un padre en quien confiar y que te quisiera incondicionalmente de verdad, sin peros, para siempre. Me pregunto como sería mi vida si él fuera ese padre de mi cuento, de mis sueños, ese padre cariñoso, divertido y responsable que está para ti en todo momento y en cualquier lugar. Alguien que es un pilar para ti, una ayuda en lugar de una traba. Me pregunto como sería mi vida si tuviera un padre mínimamente parecido a mi madre, cómo de diferente sería todo. Qué se sentiría en el corazón al ser mínimamente feliz de verdad, como sería cumplir 18 años sin sentir que has derramado más lágrimas de las que tienes, como debe sentirse que un padre te apoye y te defienda de quienes te hacen daño, en lugar de aliarse con ellos. Como debe sentirse cuando ves que tu padre te quiere y se siente orgulloso de ti, en lugar de humillarte e insultarte cada día. Y sobretodo, me gustaría tanto, pero tanto, tener un buen padre sólo para que mi madre tuviera un buen marido, ella se lo merece tanto. La vida ha sido demasiado injusta con mi madre, ella es todo lo bueno que una persona puede llegar a ser, y sólo ha recibido palos. No se merece eso. Se merecería un marido cariñoso, comprensivo, respetuoso y sincero, que la cuidara y la mimara como se merece, que estuviera ahí en los buenos y malos momentos, que la hiciera reír, la comprendiera, la ayudara... tal y como mi madre ha intentado hacer con él durante 20 años. Alguien como ella, para ella... pero no tuvimos suerte, no nos tocó... lo siento.
Al principio sólo eran cosas pequeñas, absurdas, enfados sin sentido que se pasaban con los minutos y que arreglaba con una disculpa y un caramelo. Con los años las disculpas desaparecieron, pero los regalos o el dinero siguió ahí. Era su manera de hacer cómo que no había pasado nada, pero pasaba. No importaba qué hicieras o qué dijeras, nada era de su gusto, nada estaba bien, nadie era bueno, ni siquiera yo. Con los años traté de hacerme entender, de entenderle también a él, de mejorar las cosas, de arreglarlo... pero no pasó, nunca sucedió, las cosas sólo empeoraban y cada vez era peor, mucho peor. Ya no eran cosas pasajeras, era diario, a veces dos veces en el mismo día y todo. No importaba si eran días laborables, fines de semana, Navidad o vacaciones. Ya daba igual si estábamos solos, en casa, fuera o con gente, ¡qué mas da! Era humillante, no sé cuánta vergüenza llegué a pasar por su culpa, ni cuantas frases y palabras me tragué para no herirle, cuando él ha sido la persona que más daño me ha hecho en el mundo. Ya nada era posible, nada tenía sentido, estar en casa era un suplicio. Igualmente el instituto no era mejor y los amigos no veían más allá de mi burbuja y la soledad me invadía, poco a poco, tragándome hacia ella, con la rabia y el odio contenido. Gracias a dios con los años aprendí a ser fuerte, aprendi a soportar lo que jamás debería aguantar un ser humano, era eso o caer, o morir, y no quería darle esa satisfacción. Poco a poco forjé un carácter a base de golpes, a base de lágrimas y mucho dolor, no podría conmigo. El odio y la rabia pudieron conmigo, me ayudaron a subsistir y cuando acabé por entender, por ver lo que sucedía, sentí como si un gran vacío me invadiera, seguido de un dolor demasiado profundo para ser soportado, un dolor demasiado jodido como para que las lágrimas lo aliviasen. Y así, poco a poco, día tras día, arrastré ese sentimiento hasta que él decidió irse, dejarnos. Pensé que todo había acabado, que con ganas y ayuda de los que me quieren, conseguiría tirar adelante, feliz, aceptar y olvidar. Pero no, NO. Sigue aquí, más fuerte que nunca, siguiéndome en mis sueños, en las calles, en las conversaciones, en la televisión... y por si fuera poco, me llama, me envía emails y quiere verme, recordarme lo mala que es mi madre, lo mala que soy yo y que la UNICA VICTIMA es él. Ya no puedo más, por favor, que alguien pare esto, necesito ayuda, un milagro, lo que sea, pero que alguien ponga fin a esto de una vez, POR DIOS. ¿Qué hice para merecerme esta vida? ¿QUÉ HICE? ¿POR QUÉ? Que alguien me diga por qué... sólo quise tener un padre, un PADRE, porque tuvisteis que negarme también eso, ¿por qué?
No le deseo a nadie todo esto... me está destrozando, no sé qué voy a hacer.
Sabado negro
Llegó el verano y con él buenos momentos y sonrisas, como siempre, me recompongo y tiro adelante, pero como siempre... volvió a aparecer, más llamadas, mas emails... y yo ahí, aguantando, con buena cara, como si no pasara nada, como si todo fuera bien, ¿por qué qué podría ir mal? Y no importa como te sientas, no importa que tu mundo se desmorone por momentos, no importa que tengas ganas de morir a cada respiración, no importa que encerrarte en tu cuarto a llorar sea lo único que te permite seguir respirando una hora más. No duele que tu único pilar, al enfadarse, diga muchas cosas que no piensa, pero que duelen. NO IMPORTA. Claro que no importa, ¿ya que más da? Peor no puedo estar, ya estoy sola, muerta y totalmente rota, desangrada, ¿qué podría pasar ahora? Nada nuevo. Acostumbrarse al dolor no es fácil, pero terminas por aceptarlo, terminas por aceptar que tu vida es ésta y que por mucho que te esfuerces él no va a cambiar, ni tampoco los demás. Seguirás siendo tú, siempre tú, nunca suficiente, nunca buena, nunca nadie... él no te quiere, no te querrá nunca, y por mucho que te esfuerces para ellos seguirás siendo transparente, tan sólida y fuerte como siempre, tan distante como tú quisiste ser, tan prescindible como siempre temiste... ¿y qué?
Llegó el sábado después de tantos días, después de tantas cosas, y empezó mal, muy mal. Me enfadé con ella, mi madre, la única luz que aún tenuamente alumbra mi vida, y me fui totalmente destruida a verle. Sonrisas fingidas y temas superficiales, pensé resistir ese asalto, pero no, no pude. Él nunca se va sin decir lo que ha venido a decir, jamás te dará tregua, ¿entiendes? Y nada... soltó todo su rapapolvo, como siempre. Toda la culpa es de mi madre, el nunca le ha hecho daño a nadie, ésta es su casa... y mil cosas más, rompí a llorar, ya no puedo más, esto puede conmigo, puede con mi alma, mis fuerzas y mis ganas. Sólo quiero que termine, que se acabe de una vez, me gustaría abrir los ojos y ver que sólo ha sido una pesadilla, pero no, es el jardín de los horrores y no acaba nunca. ¿Y ahora qué? Pues a seguir haciendo tu papel, hipócrita, rota por dentro, aguantando y aguantando. 18 años de aguante, de infelicidad, de dolor, de lágrimas... y qué, todo lo que sufrí para que después una persona que te conoce de toda la vida venga a decirte que humillar a los demás es tu manera de glorificarte a ti misma. ¡Bien! ¡Perfecto! ¿Y entonces? ¿Qué hago entonces, qué me queda? Nada, acabé por desfallecer, ya no tengo ganas de seguir luchando. Ganasteis.
FCB - RMadrid
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Mucho por decir
Supongo que es parte de mí, sino... no sería yo, y me enorgullezco muchísimo de ser así, de estar tan asquerosamente loca y ser tan hiper complicada. Pensé en muchas cosas estos días, como siempre, y voy reacomodando mi vida poco a poco, con bajones y días mejores, pero es así, no puede cambiar todo de la noche a la mañana, no al menos en mi vida. Yo soy toda periódica, toda por pasos, poco a poco, así que... así iremos. :)
palabras que se pierden, muchas aún por decir.
domingo, 21 de noviembre de 2010
Aprender a aceptar
Hay que aprender a aceptar las cosas, aprender a aceptar la vida que nos ha tocado y a mí me está costando demasiado aceptar cómo es y quién es mi padre. Me cuesta no romper a llorar cuando veo a cualquier padre con su niña, cualquier película a la que se hace referencia o cualquier otro tema en que salen estos conceptos. Me cuesta y creo que nunca dejará de dolerme, dolerá menos y se desvanecerá a efectos más grandes, pero... seguiré siendo yo, siempre yo, y por tanto, seguiré esperando.
Claro que sé que no va a cambiar, y claro que no espero que todo empiece de nuevo y sea perfecto, pero soy así, un corazón débil que siempre busca que la quieran, que la cuiden... en verdad sigo siendo esa niña pequeña, descuidada, inocente y enamorada de la vida y del amor, soñadora, idealista, buscadora de príncipes de cuentos, despreocupada, absurda, incoherente y complicada... y sigo queriendo ese padre increíble que sea todo lo que necesito, alguien en quien confiar, que te quiera incondicionalmente, que te haga reír, que esté siempre ahí... pero no puede ser, no lo tengo, y NUNCA lo tendré.
Hay que aprender a aceptar.
sábado, 20 de noviembre de 2010
clase 11
Aplausos para Julio Iglesias después del frío comienzo en Chile
SANTIAGO DE CHILE (Redacción). El cantante español Julio Iglesias, después de ser recibido con frialdad por los asistentes a la cena-concierto del lunes en el selecto Club Hípico de Santiago de Chile, reconquistó al público en la actuación del martes en el Parque O’Higgins con la asistencia de casi 40.000 chilenos.
Julio Iglesias actuó primero en el selecto Club Hípico de Santiago ante 4.300 personas. El concierto empezó con problemas técnicos y de sonido, y continuó con la falta de conexión entre el cantante y los asistentes que siguieron apáticos durante la hora y cuarenta minutos que duró el recital. Para el español hubo un problema añadido, la entrada a la cena fue de 500 $ y según Julio Iglesias: “público que paga mucho, aplaude poco”.
En la segunda actuación, en el Parque O’Higgins, el cantante cautivó a los 40.000 asistentes –aunque se esperaban más de 200.000- con dos horas casi ininterrumpidas de su repertorio de baladas, ritmos brasileños y temas en diversas lenguas. Cabe destacar que en esta ocasión el precio fue mucho más “módico”: sesenta centavos de dólar.
La segunda actuación consiguió aplacar las críticas suscitadas después de su primer concierto en el país, aunque el verdadero interés de su pequeña gira en Chile fue la recaudación de fondos para “Íntegra”, una institución no gubernamental que se dedica a obras sociales.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Joder, lo que hago lo hago porque quiero y no me arrepiento, soy así. Cierto es que acostumbro a intentar ser "perfecta" porque tengo la incesante necesidad de ser evaluada por todos, tengo la mala manera de que todo me afecta y todo me importa y constantemente tiendo a pensar que no significo lo suficiente o que no me van a querer como soy, por lo que acabo por intentar hacerme querer a veces demasiado. Pero joder, una cosa es que yo sea imbécil y jodidamente complicada, y otra muy distinta es que siempre que alguien me conoce mínimamente acabe por aprovechar lo que sabe de mí para joderme bien jodida. No, hasta aquí hemos llegado. Sabes qué, tengo ganas de mandarlos a la mierda, de echarlos de una puta vez de mi vida y dejarles con la puerta en los morros. Tengo ganas de gritarles muchas cosas y plantarme para siempre, harta de mentiras, suposiciones y contrariedades varias. Harta de ser siempre la que tiene que hacer mil cosas, la que aguanta, comprende y ayuda a todos. Harta de tener que decir 2938 veces las cosas para que mínimamente se den cuenta de qué existo o de qué estoy. Estoy cansada de todo. Cansada de que cuando las cosas van mal yo me muerda la lengua para no herir, y a mi se me tache de todo cuanto existe. Cansada de que me llamen prepotente, sabionda, de que me creo más que los demás, que me gusta humillarles, que soy una egoísta, que sólo me preocupo de mi "feliz" vida, que no sé vivir con nadie, que voy de víctima, que soy una mentirosa...
Se acabó. Ahora mismo pondría todas esas palabras en un papel y las quemaría, con todas esas frases preciosas y jodidamente agradables que mi padre me ha grabado a fuego durante tantos años, y para finalizar... me hiría como dos años por ahí, a ver mundo, sin llamar, sin venir, sola, sin nadie, porque si ellos no me necesitan y pueden vivir sin mí, yo también podré soportarlo y aprender, ¿o no? Porque yo estaré jodidamente rota y dolorida, pero tengo orgullo, eso nadie puede dudarlo, además no se te olvide: SOY NEUS CAMARA, nadie podrá JAMAS conmigo.
sábado, 13 de noviembre de 2010
Resquebrajada
Así es como me siento en muchas ocasiones... una muñeca rota entre tantas, resquebrajada y rota, pegada de nuevo para que no se note, igual a las demás a primera vista, pero en el momento en que miras un poco más, no puedo negarlo, se ve... estoy rota, resquebrajada... y como una pequeña muñeca de porcelana: vacía. Tengo ganas de llorar...
Chuck & Blair - Can't break it to my heart
No hay duda de que el amor duele, pero qué sería de nosotros sin amor.
viernes, 12 de noviembre de 2010
martes, 9 de noviembre de 2010
Lo hubiera dado todo por una infancia como la de cualquiera. No sabes lo que hubiera hecho por tener un padre como el de tantas niñas, ese padre preocupado y cariñoso, bromista, que te cuida y te comprende, el padre que te castiga para que aprendas, el que te discute cuando no tienes razón, pero que ante todo se preocupa por ti. Ese que lo daría todo por su hija, que la trata como a una reina y la consiente sin querer, ese padre que le ha dado lo mejor que tiene: su amor incondicional, ese padre que siempre está ahí y que es un refugio para cualquier ocasión. Ese padre que ante todo ES PADRE. Creo que nunca voy a poder superarlo...
No puede matarse aquello que ya no tiene vida.
No puedo sangrar un corazón que esta vacío.
¿Y qué importa, qué decir? SILENCIOS.
No tengo ganas de respirar, sólo apetece llorar y darme cuenta una vez más que estoy seca, que ya no tengo ni lágrimas, que pudieron conmigo.
Ganasteis. ¿Estáis satisfechos?
LETRA
I wait for the postman to bring me a letter
I wait for the good Lord to make me feel better
And I carry the weight of the world on my shoulders
A family in crisis that only grows older
Why'd you have to go
Why'd you have to go
Why'd you have to go
Daughter to father, daughter to father
I am broken but I am hoping
Daughter to father, daughter to father
I am crying, a part of me is dying and
These are, these are
The confessions of a broken heart
And I wear all your old clothes, your polo sweater
I dream of another you
The one who would never (never)
Leave me alone to pick up the pieces
A daddy to hold me, that's what I needed
So why'd you have to go
Why'd you have to go
Why'd you have to go!!
Daughter to father, daughter to father
I don't know you, but I still want to
Daughter to father, daughter to father
Tell me the truth, did you ever love me
Cause these are, these are
The confessions of a broken heart
I love you,
I love you
I love you
I....!!!!!
I love you!!
Daughter to father, daughter to father
I don't know you, but I still want to
Daughter to father, daughter to father
Tell me the truth...
Did you ever love me!!!?
Did you ever love me?
These are.....
The confessions...of a broken heart
Ohhh....yeah
I wait for the postman to bring me a letter..
Es culpa mía, lo sé. No tendría que afectarme tanto, no tengo porque estar así, pero lo estoy. En parte esta sensación de soledad y de tristeza la tengo porque quiero, ¿no? PUES SI, debe ser eso. Pero ahora mismo no me importa lo más mínimo, estoy acostumbrada a ser lo peor, a no ser nada, absolutamente nada, así que por una vez más en que mi propia existencia no valga una mierda tampoco es que me vaya a importar. Puede que lo que cosecho es lo que siembro, puede que toda la culpa sea mía y me ampare en los demás para que nada de lo que ocurre tenga que ver conmigo, yo sólo soy una víctima. Pues quizás, pero ahora mismo me importa una mierda. Estoy cansada, muy cansada. Siempre estoy sufriendo, por una cosa o por otra, siempre acabo aquí, sólo recompensada por el alivio que me supone escribir 4 líneas en este blog, diciendo la verdad sólo cuando estoy aquí, enfrente de esta pantalla iluminada. Siempre pasa lo mismo, las personas que quiero acaban por darme la puñalada trapera, da igual quién o cómo, siempre pasa, y aunque por un lado ya no me sorprende, eso no significa que no me duela, aunque es difícil hundir aquello que ya ha tocado fondo.
No importa lo que haga, lo que diga... nunca se acuerdan de todo lo que vivimos, de lo mucho que he hecho por las personas a las que quiero (que lo hago siempre porque quiero y no me arrepiento), nunca recuerdan nada, sólo aquello que a ELLOS les duele, sólo lo que pueden reprocharme... sólo eso. Y estoy cansada, estoy harta. Sólo ellos sufren, sólo ellos sienten, sólo ellos tienen razón. Y el resto, nunca hace nada, nunca dice nada, sólo mira y calla. ESTOY HARTA, ya no puedo más. Si quieren matarme, que empiecen, que digan de una vez lo que pensaron, lo que sienten conmigo, que tengan huevos a decirme a la cara la mierda de persona que soy y lo poco que valgo, que acaben conmigo de una vez, ya no importa, ya me da igual. ¿Qué más da? ¿Qué cambiaría si yo no estuviera? No me necesitan, no soy indispensable para nadie, acabarían por olvidarme, lo sé. Nunca he sido lo suficiente, no importa cuanto me esfuerce por intentarlo, por integrarme, por gustarles... nunca encajo, nunca valgo la pena. Ya no sé si es por mi físico, mi intelecto, mi personalidad... o por todo en conjunto, y total, ¿qué mas da? Igualmente, sea por lo que sea, nada va a cambiar. Tu seguirás aquí, sintiéndote sola, ellos viviendo su vida. Tu seguirás aquí, hecha pedazos y sonríendo para no hacer sentir mal a los demás, intentando agradarles y hacerles felices a todos, para que te quieran, para que te valoren mínimamente, que se sientan orgullosos de ti, que te admiren... por poco que sea. No importa lo mucho que te esfuerces por seguir adelante y poner buena cara, aceptar lo bueno y lo malo y luchar por cada segundo, incluso por aquellos en que simplemente respirar duele... No importa, tú no importas. TENLO CLARO.
Sólo tengo ganas de llorar... lo siento.
Y ahora... quiero olvidar, poder pasar página, dejar de sentir este vacío enorme en mi pecho, dejar de tener ganas de llorar cada dos o tres segundos. Dejar de sentirme culpable, de preguntarme por qué... NO SE LO DESEO A NADIE. Esto no tiene nombre, es absolutamente horrible, te parte en dos.
Hoy
Siento ganas de encerrarme en una sala oscura, con un tenue rayo de luz, sólo con agua, y sentada agarrando mis rodillas poder llorar en silencio durante horas, días, meses... y gritar, gritar hasta desgarrarme la voz... siento mis pedazos, aquí dentro. No soy feliz, no es cierto, no te mientas. Y lo peor, tengo miedo a no serlo nunca, tengo mucho miedo. Como siempre... vuelven mis miedos, mis pesadillas, mis reflexiones y tantas otras cosas, porque pasó, de nuevo. De nuevo alguien a quien he querido muchísimo durante muchos años resquebrajó mi dolido corazón, de nuevo alguien abrió las heridas y me juzgó. Una de tantas... ¿no? Me encantaría que mis palabras fueran ciertas, me encantaría sentir de verdad "que no me ha afectado y que todo va bien", pero es todo mentira. Han vuelto mis fantasmas, como no, las preguntas con respuesta, las lágrimas, el miedo, la rabia, la tristeza... y mi ansiada soledad.
Me siento tan sola... tan increíblemente incomprendida, tan infeliz. ¿Por qué? ¿Por qué siempre yo, por qué nunca cuento para nadie? ¿Por qué nadie apuesta por mí, por qué no puedo se suficiente para alguien, por qué nadie trata de entenderme o de quererme tal cual soy? ¿Por qué no valgo, por qué no me quieren? ¿POR QUÉ NO ME QUIEREN? ¿POR QUÉ? ¿Qué hice mal? En momentos así siempre pienso que deben tener razón, son demasiados para que la equivocada sea yo... algo malo debo tener, quizá si es verdad que me creo superior y en realidad soy una mierda, al fin y al cabo mi padre tendría sus razones para decirlo. No puedo... en serio, no puedo más. Estoy hecha pedazos por dentro, cada vez más, cada golpe es más duro... y me siento rota, sin sentido y sin rumbo. Quisiera dormir y no despertar en mucho tiempo, quizá así dejaría de doler tantísimo...
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Cazadores Oscuros - Sherrilyn Kenyon
La serie es la siguiente:
- Un amante de ensueño – Julian de Macedonia
2º - Dragonswan
3º - Placeres de la noche – Kirian de Tracia
4º - El abrazo de la noche – Talon de los Morrigantes
5º - Phantom lover
6º - Bailando con el diablo – Zarek de Mohesia
7º - El beso de la noche – Wulf Trywagsson
8º - El juego de la noche – Vane Kattalakis
9º - Winter born
10º - Disfruta de la noche – Valerio Magno
11º - Pecados de la noche - Alexion
12º - Second chances
13º - Desnuda la noche – Wren Trigarian
14º - La cara oscura de la luna – Ravyn Kontis
15º - A hard day's Night-Searcher
16º - Amor al primer mordisco - Hasta que la muerte nos separe
17º - Fear the darkness
18º - El cazador de sueños
19º - El diablo puede llorar
20º - La luna de la medianoche -
21º - Atrapando un sueño - Xypher
22º - Aquerón
23º - One silent night
24º - Shadow of the Moon
25º - Dream Warrior
26º - Bad moon rising
27º - No Mercy
En rojo están los títulos de los libros que ya tengo, aunque me queda por terminar el de Ravyn Kontis, que estoy en ello. Así que... lo dicho, ya iré haciendo. :)
martes, 26 de octubre de 2010
verdades
El águila admite su noble condición, y todo el mundo desprecia su soberbia.
¿Hasta qué punto el avestruz es modesto y el águila soberbia? ¿En qué punto se traza la línea entre lo que es modestia y lo qué es soberbia? Yo ya no entiendo estas palabras, hemos llegado a un punto en que la mejor palabra para esto sería: caos.
Sinceramente, si alguien pregunta: ¿Capital de España? ¿Qué se debe hacer? Si no la sabes, obviamente no hay problema, pero si la sabes, ¿qué es mejor? Decirlo, pues conoces la pregunta y te están pidiendo una respuesta, aunque te puedes ganar el desprecio de más de uno, o callarte aunque lo sepas, por miedo a que te tachen de listo. Si es la primera vez, mejor decirlo. Una primera impresión en que seas medianamente culto no daña a nadie. Lo malo es: cuando te sabes muchas respuestas, entonces hay dos caminos muy diferenciados:
1. Decir todo lo que sabes, siempre que lo sabes, así como ser totalmente sincero con lo que sabes, eres y sientes en todos los aspectos. En este caso, los que te quieran, que serán pocos, te aceptarán tal cual eres en todas tus facetas, aunque te ganarás el odio de muchos y llenarán tu nombre de calificativos preciosos como: listo, soberbio, prepotente, etc.
2. Contestar sólo en algunas ocasiones y cuando no puedas remediarlo o sea necesario. Conseguirás llevarte bien con la mayoría a base de vivir una farsa en la que nunca eres tú mismo y siempre tienes que pensar 91723562475 veces lo que vas a decir para no ofender a nadie. Nunca conseguirás ser feliz y te amargarás, en serio, te lo digo por experiencia.
En definitiva, nunca serás del todo feliz. Pues puedes vivir siendo tu mismo, cosa que te hará una persona seguramente bastante solitaria, a veces te sentirás infeliz, insatisfecho e incomprendido, pero tendrás la alegría de ser fiel a ti mismo y a tus pensamientos. O puedes vivir censurándote día a día, cosa que te irá matando poco a poco, aunque hará que tus relaciones sociales sean mucho mejores que las de áquel que decida ser tal cuál es. Es tu decisión: ser tu mismo y acatar las consecuencias, o adaptarte al medio y acatar igualmente las consecuencias. Yo con el tiempo aprendí que la única forma que tengo de ser mínimamente feliz es la primera, aunque eso también te da muchos momentos jodidos y tristes. Eso sí, nadie dijo que la vida sería fácil.
Hablar por hablar
Me costó mucho no tomarme en muchas ocasiones un bote de pastillas. Me costó mucho no contestar lo que muchos merecían oír. Me costó mucho no encerrarme en mi cuarto y no salir en años. Me costó mucho seguir creyendo en los demás incluso cuando eran ellos los que me daban palos. Me costó creer en mí y aceptarme cómo soy. Me costó aprender a vivir con mi pasado, mi cabeza y mis defectos, pero lo logré. Y no estoy dispuesta ahora a aguantar a que cualquiera se crea con derecho a juzgarme, ni por lo que soy, ni por lo que hago. Yo me he hecho a mí misma con esfuerzo, día a día, todo lo que soy me lo he ganado a pulso y me ha costado muchas lágrimas aceptarme tal cual. NO estoy dispuesta a consentir que NADIE se crea con derecho a ofenderme sin motivos o a insultarme por gusto. Yo soy quién soy, y estoy muy orgullosa de ello. Y a áquel que le ofenda oír lo que yo sé o lo que yo soy, que se mire primero dos veces antes de señalarme, porque no es más el que calla lo que siente o lo que es, sino el que dice sólo lo que sabe y calla cuando no lo sabe. Porque si molesta lo que sé, bien molestado está, peor es vivir en la ignorancia consentida. Nunca voy a volver a ese pozo, oscuro, sin fondo. No voy a volver a mi mundo negro, lleno de nubes de tormenta, lleno de dolor y de pedazos, porque no me lo merezco. Y al que se crea con derecho de dañarme, tendrá que asumir las consecuencias de sus actos. Yo soy paciente y a veces quizá idiota, pero una vez me la hacen: NO OLVIDO, JAMÁS!
domingo, 24 de octubre de 2010
Hipócritas
Encantada. La historia de Giselle - Trailer español
no puedo olvidar
viernes, 22 de octubre de 2010
Fiebre

Sonríes
miércoles, 20 de octubre de 2010
El malo de la película
Hablando claro.
Escribir.
lunes, 18 de octubre de 2010
en cualquier lugar
